¿Cómo deberíamos afrontar en 2019 la situación actual de los mercados?

¿Cómo deberíamos afrontar en 2019 la situación actual de los mercados?

Leo esta entrevista en «El País» al tiempo que veo cómo acabamos el año con bajadas importantes en todos los mercados financieros y con preocupación entre los inversores.

No en vano, las bajadas están afectando no solo a la Renta Variable sino también –aunque en menor medida, como es natural– a los mercados de Renta Fija y Monetario. Pero ¿A qué se deben estas caídas? y mucho más importante, ¿Cómo van a evolucionar los mercados de aquí en adelante?

¿Qué opinan los analistas sobre la causa de estas bajadas?

Pues lo primero es que no se trata de una única causa, sino que son multiples las razones que están llevando a este comportamiento de los mercados. Existe un relativo consenso en apuntar (de manera no exhaustiva) a las siguientes causas y que en parte ya apuntábamos aquí hace meses:

El Brexit

El divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea, donde nos encontramos con la rotura en si misma, a la que se añade la incertidumbre debida a lo inciertas que están siendo las negociaciones.

Ajuste cuantitativo de la FED desde Octubre

La subida de tipos de interés y la rentabilidad del bono americano a diez años en torno al 3,2% está castigando a la inversión en Bolsa, con liquidez que sale del mercado de Renta Variable para refugiarse en la Deuda Pública a precios más razonables, frente a lo que teníamos hasta ahora.

Fin de la flexibilización cuantitativa Europea

El anuncio por parte del BCE de poner fin de manera paulatina a la flexibilización cuantitativa, hace que se dispare el temor a un incremento de tipos en Europa, unido a unos datos no tan optimistas en el tercer trimestre del año. Como ejemplo podemos poner la bajada del 0,2% del PIB alemán.

Las tensiones comerciales USA – China

Una buena parte de las mejoras en la productividad mundial proviene de la globalización de la cadena de valor de las empresas. Dicho de otro modo, con la globalización, las empresas pueden producir/gestionar cada componente en aquel país que esté especializado en ello. Las tensiones comerciales ponen en peligro estas mejoras y con ello la rentabilidad de las empresas.

El fin de la política fiscal de Trump

Una buena parte del crecimiento de la bolsa americana por encima del de otras regiones, podemos encontrarlo en la política fiscal que puso en marcha el presidente Trump al llegar al poder. A través de ella, las multinacionales se lanzaron a la repatriación de beneficios. Beneficios que habían de invertir, haciendo que la bolsa se disparase.

Pero la repatriación extraordinaria de beneficios tiene un fin, una vez ya has repatriado todos los beneficios que tenías acumulados en el extranjero.

¿Qué pasará a partir de ahora?

Porque claro, saber lo que ha pasado está muy bien, pero lo que de verdad importa para nuestros ahorros es intentar adivinar lo que pasará a partir de ahora.

Y lo cierto es que, para variar, no lo sabemos. No sabemos si esto será una corrección temporal –como parecen querer decir la mayoría de analistas– o será el inicio de una bajada de proporciones aún mayores.

Aún así, sí que hay un par de aspectos que, a mí al menos, me hacen ser prudente.

El nivel al que hemos llegado

El primero es el nivel de precios al que hemos llegado. Al menos por lo que respecta a la bolsa americana.

Hablaba con un cliente (y amigo a pesar de ello) hace una semana acerca de la situación de las bolsas. Estuvimos intercambiando opiniones sobre la situación del S&P 500 (un índice que refleja precios de la bolsa americana) y el valor que había alcanzando.

S&P 500 diciembre de 2018

La línea roja no corresponde con ninguna media de nada, es simplemente una líneaque yo he trazado y que representa los mercados si la última burbuja hubiera sido la del año 2.000. Pero no quiere decir que las bolsas tengan que bajar hasta el nivel que marca la línea. Ni tampoco que la bajada se tenga que parar ahí. Es tan solo un punto de referencia.

Pero visto esto, ¿Podemos concluir que estamos en una burbuja y que los precios han de bajar de manera irremediable?

PER S&P 500

Pues la contrapartida la encontramos en otros datos como el Price Earning Ratio (PER) que es el que nos relaciona el precio que estamos pagando por la acciones del indice con los beneficios que han tenido esas mismas acciones. Y que, como ya apuntábamos aquí, en el fondo es lo que a grandes rasgos estamos pagando.

El PER del S&P500 se encuentraba en 16,97, lo que quiere decir que si compramos una cesta de acciones en proporción similar a la composición del índice, estaremos pagando casi 17 veces el beneficio de esas compañías en el último ejercicio.

Eso es, aproximadamente, un 5,8% de rentabilidad de las acciones si las compramos a los precios actuales.

¿Y un 5,8% de rebtabilidad es mucho o es poco?

Pues depende. Mientras la rentabilidad de la la renta fija y los tipos de interés estaban por los suelos, pues era una rentabilidad mucho más que aceptable. Con la subida de los tipos de interés, pues empezará a ser cada vez menos atractiva, pues no habrá tanta diferencia con la Renta Fija o los depósitos.

Además, la subida de tipos de interés, tendrá también un efecto sobre los beneficios de las empresas, pues las renovaciones de créditos se harán a un tipo mayor, aumentando los gastos financieros, reduciendo con ello los beneficios.

Otra manera que tenemos de saber si se trata de un PER alto o bajo es compararlo con la evolución histórica de este indicador.

Evolución del PER en el S&P500

En resúmen

Empezamos 2019 con una situación que no está nada clara. No está claro si los movimientos de final de año servirán para que las bolsas reboten con fuerza o vamos directos a una caida generalizada.

Es por ello que la mejor opción consiste, a mi entender, en seguir apostando por aportaciones periódicas que nos permitan aprovechar las bajadas y los movimientos de estos momentos de invertidumbre. Y sobre todo, ahora más que nunca, mantener alejado de la renta variable aquel dinero que podamos necesitar a lo largo de los próximos años.

 

 

Renta fija a corto plazo. ¿Sigue siendo un refugio interesante?

Renta fija a corto plazo. ¿Sigue siendo un refugio interesante?

Qué pasará con la renta fija a corto plazo en euros.

Noticias y Mercados nació como una manera de que mis cliente estuvieran al tanto de la actualidad económica y de mi visión sobre como ésta podría afectar a sus ahorros. Siguiento está línea, me gustaría hablaros de la situación por la que está atravesando una categoría de fondos, los fondos de renta fija a corto plazo diversificada, denominados en euros.

Son unos fondos que se utilizan como refugio, para tener el dinero a buen recaudo sin los vaivenes de los mercados de renta variable, y que sin embargo han sufrido pérdidas a lo largo de este año. Pérdidas limitadas, eso sí, debido a las propias características del producto. Pero pérdidas al fin y al cabo.

Veremos a continuación sobre qué es un fondo de renta fija a corto plazo en euros, cuales son sus usos, cuales son los mejores fondos de esta categoría existentes en el mercado, por qué fluctúa su valor y que podemos esperar de esta categoría a lo largo de los próximos meses.

Así que primero, ¿Qué es un fondo de renta fija diversificada a corto plazo en euros?

Un fondo de renta fija a corto plazo y en euros quiere decir que no contiene renta variable (acciones), sino títulos de deuda. Esto quiere decir que le hemos prestado el dinero a alguien a cambio de un interés.

Se trata de títulos de deuda que tienen –por política del fondo– un vencimiento medio muy contenido, lo que hace que sean muy poco volátiles. Además están denominados en euros, con lo que no hay riesgo de tipo de cambio para inversores españoles.

¿Cual es el uso habitual para este tipo de fondos?

Se utilizan habitualmente como colchón de seguridad, como un lugar donde guardar el dinero que podemos necesitar a corto plazo –uno o dos años– intentando siempre adecuar la duración media (un concepto financiero) del fondo al horizonte temporal de la inversión.

Puede darnos más rentabilidad que un depósito, pero en cambio el capital no está garantizado. Y aquí es donde toma imporatancia el adjetivo diversificada, como veremos más adelante.

¿Cuales son los mejores fondos de renta fija diversificada a corto plazo en euros que se comercializan de acuerdo con Morningstar?

Pues una rápida visita al sitio web de morningstar nos permite buscar todos los fondos que ellos han clasificado en esta categoría. Dentro de ellos, yo los he ordenado por rating y he cogido los diez que tienen el rating más alto.

NyM47P02F000 Seleccion Morningstar

He seleccionado solo los fondos Retail, porque son los que se pueden comprar por inversores que no sean institucionales y los de acumulación porque en este tipo de fondos pierde un poco de sentido el pago de dividendo.

De los 164 fondos que podemos encontrar en esta categoría de Morningstar, he cogido los 10 que han tenido una mayor rentabilidada media a lo largo de los últimos diez años. Y el resultado es el siguiente:

NyM47P02F0000 Ranking Morningstar

Un apunte importante. ¿Qué diferencia hay entre invertir en Renta Variable y hacerlo en Renta Fija?

Pues mucha. Sobre todo a nivel de riesgo. Cuando yo invierto en Renta Variable, esto es, compro acciones de una empresa, no tengo un rendimiento asegurado. Yo compro las acciones a un precio, las vendo a otro y por el camino gano, la diferencia entre lo que pagué cuando compré y lo que cobré cuando vendí, más los dividendos que haya obtenido.

NyM47P02F00 Rto AccionesPero cuando hago la inversión en Renta Variable desconozco tanto el precio de venta, como los dividendos, por lo que no tengo ni la más remota idea de cuanto voy a ganar. Puedes ampliar la información sobre los factores que influyen en el precio de las acciones aquí.

Cuando invierto en Renta Fija, por el contrario, le estoy prestando el dinero a alguien, y sé de antemano cuanto voy a cobrar y cuando voy a hacerlo. Yo le he prestado el dinero a aleguien y llegado cierto momento, ese alguien me devolverá mi dinero más un rendimiento que hemos pactado de antemano.

Así que, mientras no quiebre ese al que le presto el dinero, yo tendré mi rendimiento tal y como lo hemos pactado. Como si fuera un depósito. O casi. Si quieres ver las diferencias –y luego sacar tus propias conclusiones–  entre Fondos de Renta Fija y depósitos bancarios, puedes ir aquí.

NyM47P02F01 Cartera ML ActivoVemos que si aquel a quien le prestas el dinero no va a la quiebra (en cuyo caso no te lo podría devolver), tú acabarás recuperando tu dinero.Y para minimizar el riesgo de quiebra, tenemos la diversificiación.

Pongamos el caso del fondo Mediolanum Activo, que es el que comercializamos nosotros y por eso lo conozco mejor.

Cuando lo compras no le prestas el dinero a una única entidad, sino que –en el momento de escribir estas líneas– el fondo contiene 228 títulos distintos. Así, a quien más le han prestado los inversores del fondo, ha sido a Criteria (de La Caixa), un 3,17% de su inversión. Después al Barclays Bank, un 2,47% de su inversión. Y así hasta 228 títulos diferentes.

Dos apreciaciones aquí. La primera es que los inversores han prestado su dinero a esas 228 instituciones, no al banco. De esta manera, aunque al banco le pasara algo, el dinero sigue invertido en el mismo sitio. Lo digo porque hay quien cree que si tiene el dinero en un fondo de inversión y le pasa algo al banco que lo comercializa, su dinero puede correr peligro. Eso es como pensar que, si nosotros compramos un piso para alquilarlo, le puede pasar algo a nuestro piso si la agencia que nos ayuda a alquilarlo tiene problemas. ¿Verdad que no? Pues esto es lo mismo.

La segunda es que como es difícil que quiebren todos a la vez, pues nuestro dinero está protegido porque los deudores son muchos, lo que quiere decir que en condiciones normales, a vencimiento de cada uno de los títulos, el fondo recibirá el dinero que había prestado a ese título, más el rendimiento pactado. Por eso decíamos que el apellido «diversificado» era importante, porque le añade mucha seguridad a nuestro dinero.

Pero entonces, ¿Por qué fluctúa el valor de los Fondos de Renta Fija?

Si acabamos de decir que mientras no haya quiebras, el fondo recibe el valor de lo pactado, pero en cambio vemos que el fondo baja, ¿Quiere eso decir que ha habido quiebras? Pues normalmente no. Lo que eso quiere decir es que ha habido una subida de tipos de interés, o una subida en el valor de la prima de riesgo. Veámoslo con un ejemplo.

NyM47P02F02 Rto BonoImaginemos que una entidad de elevada solvencia como Banco Mediolanum emite un bono al 5%  a 10 años cuando los intereses están también al 5%. Eso quiere decir que yo podré comprar un bono del banco por 1.000 € (los bonos suelen tener un valor nominal de 1.000 €) y ese bono me pagará 50€ cada año (un 5%) hasta el vencimiento.

Al vencimiento de me darán los 50 € de rendimiento y me devolverán mis 1.000 €. Vemos los movimientos de mi cuenta corriente a lo largo de esos años. Si no hago nada, si me espero hasta el vencimiento, acabaré recibiendo 1.500 €.

Y eso es así. Haga lo que haga el mercado y pase lo que pase. Haya nerviosismo, bajadas de bolsa o marcianitos invadiendo la tierra. Lo que sea. Si yo me espero a vencimiento y la entidad a la que le he prestado no quiebra por el camino, yo acabaré ingresando 1.500 €.

¿Y si suben los tipos de interés? Pues yo acabaré habiendo ingresado 1.500 €. ¿Y si bajan? Pues yo acabaré acabaré habiendo ingresado 1.500 €. No sé si me explico. Es inexorable. «Como la muerte, o la declaración de la renta y sobre la primera no estoy seguro«. La cita no es mía, se le atribuye a Thomas Jefferson. Pero me venía al pelo.

Y no hacemos sino ampliar el misterio, porque si no hay quiebras y yo voy a recuperar mi dinero a vencimiento, ¿Por que diantres puede haber menos dinero cuando consulto mis posiciones en el banco? Pues porque el fondo está obligado a publicar la valoración diaria, independientemente de que nosotros necesitemos sacar el dinero o no lo necesitemos. Me explico.

Imaginemos por un momento que han pasado dos años desde que compré el bono, los tipos de interés han subido al 8% y yo necesito el dinero para comprarme un Ferrari (puestos a imaginar, hagamoslo en grande). Yo voy todo ufano porque, como compré 300 bonos de 1.000 €, pues me van a dar 300.000€ que es lo que yo necesito para comprarme el coche.

Así que voy a ver a un primo mío, que tiene posibles, y le digo. Mira primo, te vendo estos 300 bonos de 1.000 €, que cada uno te va a dar cada año 50 € y dentro de 8 años te van a devolver los 1.000 € que ahora me pagas. Negocio redondo, ¿no?

Y mi primo, que a pesar de ser hijo de mi tío de «primo» tiene poco, me dice: «¿Y cuanto quieres por ellos?» A lo que yo le respondo. «Pues 1.000 € cada uno que es lo que me costaron y es lo que te van a devolver. Es una inversión muy buena».

Y mi primo, poniendo cara de «este no se entera de lo que vale un bono –¿o era un peine?–, me contesta: «mira primo, por ser tú, y siendo generoso, te doy 740 € por cada bono. Piensa que si compro bonos de Mediolanum nuevos al 8% –recordad que el tipo de interés subió del 5% al 8%–, me pagarán 80 € cada año en lugar de 50 €, y eso son 240 € más que ganaré si compro los bonos nuevos en lugar de comprar los tuyos».

En la tabla siguiente podemos comprobar el dinero que recibirá cada año un inversor según compre mis antiguos bonos al 5%, o compre los nuevos bonos al 8%.

NyM47P02F03 Rto Bono2

De repente, mis bonos valen 240 € menos. ¡He perdido 240 €! Aunque recapacitemos, ¿los he perdido?.¡En realidad no! Solo los perderé si vendo los bonos.

Si renuncio a comprarme el Ferrari y mantengo mi inversón hasta vencimiento, seguiré recibiendo 50 € cada año y 1.050 € el último año. Recordad, de manera inexorable mientras no haya quiebras.

¿Y por qué ha bajado la valoración de esta categoría de fondos si no han subido los tipos de interés?

Pues porque en realidad sí que han subido. No el tipo de interés en sí, sino la prima de riesgo, que forma parte de la rentabilidad que le pedimos a los bonos, como consecuencia –principalmente– de las tensiones que hay entre Italia y la Unión Europea por la previsión de déficit italiana y por los problemas políticos en España. Como ahora le pedimos más rentabilidad a los bonos –por la prima de riesgo–, es como si hubiera subido el tipo de interés.

Y por último, ¿Qué pasará a partir de ahora con estos fondos?

Recordemos que el fondo invertía en Renta Fija a Corto Plazo, lo que quiere decir que los bonos que tiene en cartera, vencen en menos de dos años. Cuando estos bonos –que están afectados por la prima de riesgo– venzan, el fondo recuperará todo el dinero invertido más la rentabilidad pactada. Recordad, inexorablemente.

Y además, podrá destinar ese dinero a comprar los bonos que se están emitiendo ahora, que tienen mejor rentabilidad que los actuales. Os pongo el ejemplo –de nuevo con el fondo Mediolanum Activo que es el que mejor conozco– de lo que pasó en la última gran crisis de deuda –es decir, la que más afecta a este tipo de activos– allá por 2012.

Rentabiliad del fondo Mediolanum Activo

Fuente: MorningStar

Las rentabilidades del fondo Mediolanum Activo cayeron durante más de seis meses de 2012 pero a cambio fueron especialmente jugosas al cabo de unos meses. Pues eso es lo que pasará en esta ocasión en ausencia de quiebras. Así que, cada cual piense si necesita el Ferrari o se puede esperar a recoger los frutos.

Quo vadis bitcoin?

Quo vadis bitcoin?

Los peligros de la burbuja de Bitcoins

Éste artículo publicado por Reuters y que propició este artículo, no es más que el último indicio que llega a mis manos en los últimos meses sobre la burbuja que se está produciendo con las criptomonedas, la más famosa de las cuales es Bitcoin.

Primeras noticias

Recuerdo que, justo antes de verano, ya estuve comentando el tema con varios clientes que me contaban como podrían haber ganado muchísimo dinero invirtiendo en Bitcoins. En lo llevábamos de año, la cotización del Bitcoin respecto del dólar americano había pasado de costar unos $1.000 cada Bitcoin a costar més de $2.500. Es decir, una inversión en bitcoins se había multiplicado por 2,5 en apenas 6 meses. Muy goloso.

Desde entonces el precio del bitcoin no ha hecho más que subir. Y si una revalorización del 250% en seis meses nos parecía excepcional, lo que ha pasado desde el verano hasta aquí ha sido tremendo. El Bitcoin ha acabado el año cerca de los 15.000$, con un pico que lo situaba –pocas semanas antes– en el entorno de los 19.000$. Multiplicar por 20 en poco menos de un año es una auténtica burrada.

¿Estamos ante una burbuja?

Pues yo creo que no cabe ninguna duda que estamos ante una burbuja. Y una de las gordas. Entre otras cosas porque no hay razones objetivas para que el precio de los bitcoins se esté disparando a estos niveles, más allá de la propia especulación. Tanta gente quiere tener Bitcoins para aprovechar la revalorización, que el precio se dispara.

Uno de los principales síntomas para decir que existe una burbuja es que la gente compra el activo solo por la revalorización que espera que tendrá. Es lo mismo que veíamos cuando la burbuja inmobiliaria. La gente compraba pisos sin importarle el precio a que estuvieran y si era un precio razonable, tan solo porque esperaban que éste (el precio) siguiera subiendo de manera eterna. Y ya sabemos lo que pasó cuando dejó de subir.

De la misma manera, cuando la burbuja tecnológica, los precios de las empresas .com se dispararon tan solo porque la gente esperaba que esos precios continuaban subiendo. Daba igual que los beneficios de las empresas .com no sostuvieran esos precios tan desorbitados en las acciones. Los inversores pensaban que era el futuro y seguirían creciendo de manera exponencial sin fin. Y sin motivo, en realidad. Os recomiendo este artículo en el que ya hablábamos de las razones por las que suben y bajan los precios de las acciones.

Pues bien, si las acciones de una empresa se disparan sin que haya verdaderos cambios en su gestión o en la capacidad de generar beneficios en el futuro, es que algo pasa. Y algo le pasó el pasado 21 de diciembre a la cotización de la empresa Long Island Iced Tea Corporation cuando cambió su nombre por el de Long Blockchain Corp y el precio de sus acciones se triplicó.

Cuando esto pasa, es que nos estamos volviendo locos. Y no es la primera vez que nos pasa. Se cuenta que en la burbuja de los tulipanes, alguien llegó a ofrecer su casa a cambio de un tulipán, como nos contaba Fernando Trias de Bes en su libro. Es más, en algún foro he escuchado ya hablar de Tulicoins, refiriéndose a los Bitcoins.

¿Y seguro que esta explosión en el precio del Bitcoin no tiene alguna explicación?

Cuando les dices que esta subida no tiene razón alguna, los defensores de los Bitcoins, se escudan en que la producción de bitcoins es cada vez más costosa y que, por tanto, es normal que cada vez sean más caros, pues son más difíciles de conseguir.

Y es cierto, pero olvidan algo y es que el bitcoin no es necesario. Quiero decir que si una moneda es muy difícil de conseguir, podríamos usar otras criptomonedas –o incluso otras monedas no virtuales– para efectuar nuestros pagos, por lo que no tiene sentido recurrir al bitcoin si su precio se dispara. A menos que pensemos que seguirá subiendo y que entonces no hay riesgo.

Distinto sería si esto pasara con monedas reales en lugar de criptomonedas. Al final la moneda es tan solo un instrumento de intercambio. Una herramienta que nos permite comprar cosas. No somos más ricos por tener más o menos cantidad de dinero, sino que somos más o menos ricos en función de las cosas que podemos comprar con ese dinero y en ese sentido, el dinero no tiene ningún valor en sí mismo, más allá de lo que podamos comprar con él.

Esto quiere decir que si en un momento dado la gente puede dejar de comprar una cierta moneda –porque se ha encarecido en demasía o ha perdido la confianza de la gente– y en ese caso –en el momento en que se perdiera la confianza–, la moneda podría perder todo su valor. O casi todo.

Bueno, al menos si hablamos de criptomonedas. Si hablamos del Euro, por ejemplo, la situación es distinta porque, por poca confianza o poco interés que tengamos en usar Euros, siempre –mientras no cambie la legislación– necesitaremos unos cuantos. Quizás no para las transacciones que hagamos con terceros, pero si para las que hagamos con el Estado (pago de impuestos, cobro de pensiones, etc). Pero los Bitcoins podríamos dejar de usarlos mañana mismo.

¿Y si sabemos que no los necesitamos, que están caros y que posiblemente haya una burbuja? ¿Por qué seguimos comprándolos?

Yo opino que por avaricia, que en el fondo es un sentimiento muy, pero que muy humano.

Recordemos lo que ha pasado en los últimos años con los tipos medios de los depósitos. Según datos del banco de España, la evolución de la remuneración media de los depósitos a un año de las entidades financieras ha bajado desde el casi un 3% de hace un lustro a poco más de un 0,10% del último año. Vamos, “na de na”. O cómo dicen en mi pueblo, “naica”.

Y claro, con esta perspectiva, pues alguna salida más o menos decente hay que buscarle a ‘los dineros’, para que al menos crezcan un poco. Pero lo de los Bitcoin se ha ido de las manos, llegando a niveles estratosféricos.

Hace poco más de un mes, tomando un café con unos papás del cole, el camarero nos estuvo contando lo bien que le iba con sus inversiones en Bitcoins y el dineral que había ganado. Yo intentaba avisarle de los peligros que estaba corriendo mientras me acordaba del limpiabotas de Rockefeller.

Cuentan que un día, mientras le lustraba los zapatos a Rockefeller el magnate del petróleo, el limpiabotas le reconoció y comenzó a exponerle las tremendas ganancias que había conseguido él, un simple limpiabotas, con sus inversiones en bolsa. Cuentan también que nada más volver a su oficina, Rockefeller dio orden de venta de todas sus participaciones. Su secretario, extrañado por tal decisión en un momento en que las acciones subían como la espuma le preguntó a que se debía esa salida precipitada. A lo que Rockefeller le respondió que cuando hasta tu limpiabotas está en bolsa, es el momento de salir.

No tengo ninguna prueba de la veracidad de esta historia que se cuenta en los corrillos, pero aunque no sea cierta, lo que sí es verdad es que Rockefeller fue de los pocos empresarios que se salvaron del crack que siguió a la gran burbuja de la bolsa en 1929. Lo que evitó su ruina.

La verdad sobre las burbujas

Porque no olvidemos las dos máximas de las burbujas.

  1. Cualquier burbuja dura siempre más tiempo del que los expertos vaticinan, lo que afianza la creencia en que nunca explotará.
  2. Todas las burbujas acaban explotando tarde o temprano, causando la ruina de aquellos que están mas expuestos a los activos de la burbuja.

Así que si tienes Bitcoins, asegurate que no pierdes ni lo que ya lleves ganado ni, sobre todo, lo que invertiste incialmente.

Si te ha gustado este artículo, o si por el contrario crees que hay algo que debería cambiar, déjame un comentario y lo tendré en cuenta.

La decisión financiera más importante de nuestra vida y II – Siembra 407

La decisión financiera más importante de nuestra vida y II – Siembra 407

Artículo original con el título ‘La decisión financiera más importante de nuestra vida y II’, publicado en el número 407 de la revista ‘Siembra‘ en la sección ‘El rincón de los dineros’.

Ver el artículo original 

Os prometí una serie de tres artículos, en los que hablar de la decisión financiera más importante de nuestra vida y vamos a por el segundo. Así, mientras en el número anterior de Siembra desgranábamos las razones hacían tan importante preparar el momento en que ya no podamos valernos por nosotros mismos. En este número veremos por qué sufriremos (más…)

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