¿Cómo deberíamos afrontar en 2019 la situación actual de los mercados?

¿Cómo deberíamos afrontar en 2019 la situación actual de los mercados?

Leo esta entrevista en «El País» al tiempo que veo cómo acabamos el año con bajadas importantes en todos los mercados financieros y con preocupación entre los inversores.

No en vano, las bajadas están afectando no solo a la Renta Variable sino también –aunque en menor medida, como es natural– a los mercados de Renta Fija y Monetario. Pero ¿A qué se deben estas caídas? y mucho más importante, ¿Cómo van a evolucionar los mercados de aquí en adelante?

¿Qué opinan los analistas sobre la causa de estas bajadas?

Pues lo primero es que no se trata de una única causa, sino que son multiples las razones que están llevando a este comportamiento de los mercados. Existe un relativo consenso en apuntar (de manera no exhaustiva) a las siguientes causas y que en parte ya apuntábamos aquí hace meses:

El Brexit

El divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea, donde nos encontramos con la rotura en si misma, a la que se añade la incertidumbre debida a lo inciertas que están siendo las negociaciones.

Ajuste cuantitativo de la FED desde Octubre

La subida de tipos de interés y la rentabilidad del bono americano a diez años en torno al 3,2% está castigando a la inversión en Bolsa, con liquidez que sale del mercado de Renta Variable para refugiarse en la Deuda Pública a precios más razonables, frente a lo que teníamos hasta ahora.

Fin de la flexibilización cuantitativa Europea

El anuncio por parte del BCE de poner fin de manera paulatina a la flexibilización cuantitativa, hace que se dispare el temor a un incremento de tipos en Europa, unido a unos datos no tan optimistas en el tercer trimestre del año. Como ejemplo podemos poner la bajada del 0,2% del PIB alemán.

Las tensiones comerciales USA – China

Una buena parte de las mejoras en la productividad mundial proviene de la globalización de la cadena de valor de las empresas. Dicho de otro modo, con la globalización, las empresas pueden producir/gestionar cada componente en aquel país que esté especializado en ello. Las tensiones comerciales ponen en peligro estas mejoras y con ello la rentabilidad de las empresas.

El fin de la política fiscal de Trump

Una buena parte del crecimiento de la bolsa americana por encima del de otras regiones, podemos encontrarlo en la política fiscal que puso en marcha el presidente Trump al llegar al poder. A través de ella, las multinacionales se lanzaron a la repatriación de beneficios. Beneficios que habían de invertir, haciendo que la bolsa se disparase.

Pero la repatriación extraordinaria de beneficios tiene un fin, una vez ya has repatriado todos los beneficios que tenías acumulados en el extranjero.

¿Qué pasará a partir de ahora?

Porque claro, saber lo que ha pasado está muy bien, pero lo que de verdad importa para nuestros ahorros es intentar adivinar lo que pasará a partir de ahora.

Y lo cierto es que, para variar, no lo sabemos. No sabemos si esto será una corrección temporal –como parecen querer decir la mayoría de analistas– o será el inicio de una bajada de proporciones aún mayores.

Aún así, sí que hay un par de aspectos que, a mí al menos, me hacen ser prudente.

El nivel al que hemos llegado

El primero es el nivel de precios al que hemos llegado. Al menos por lo que respecta a la bolsa americana.

Hablaba con un cliente (y amigo a pesar de ello) hace una semana acerca de la situación de las bolsas. Estuvimos intercambiando opiniones sobre la situación del S&P 500 (un índice que refleja precios de la bolsa americana) y el valor que había alcanzando.

S&P 500 diciembre de 2018

La línea roja no corresponde con ninguna media de nada, es simplemente una líneaque yo he trazado y que representa los mercados si la última burbuja hubiera sido la del año 2.000. Pero no quiere decir que las bolsas tengan que bajar hasta el nivel que marca la línea. Ni tampoco que la bajada se tenga que parar ahí. Es tan solo un punto de referencia.

Pero visto esto, ¿Podemos concluir que estamos en una burbuja y que los precios han de bajar de manera irremediable?

PER S&P 500

Pues la contrapartida la encontramos en otros datos como el Price Earning Ratio (PER) que es el que nos relaciona el precio que estamos pagando por la acciones del indice con los beneficios que han tenido esas mismas acciones. Y que, como ya apuntábamos aquí, en el fondo es lo que a grandes rasgos estamos pagando.

El PER del S&P500 se encuentraba en 16,97, lo que quiere decir que si compramos una cesta de acciones en proporción similar a la composición del índice, estaremos pagando casi 17 veces el beneficio de esas compañías en el último ejercicio.

Eso es, aproximadamente, un 5,8% de rentabilidad de las acciones si las compramos a los precios actuales.

¿Y un 5,8% de rebtabilidad es mucho o es poco?

Pues depende. Mientras la rentabilidad de la la renta fija y los tipos de interés estaban por los suelos, pues era una rentabilidad mucho más que aceptable. Con la subida de los tipos de interés, pues empezará a ser cada vez menos atractiva, pues no habrá tanta diferencia con la Renta Fija o los depósitos.

Además, la subida de tipos de interés, tendrá también un efecto sobre los beneficios de las empresas, pues las renovaciones de créditos se harán a un tipo mayor, aumentando los gastos financieros, reduciendo con ello los beneficios.

Otra manera que tenemos de saber si se trata de un PER alto o bajo es compararlo con la evolución histórica de este indicador.

Evolución del PER en el S&P500

En resúmen

Empezamos 2019 con una situación que no está nada clara. No está claro si los movimientos de final de año servirán para que las bolsas reboten con fuerza o vamos directos a una caida generalizada.

Es por ello que la mejor opción consiste, a mi entender, en seguir apostando por aportaciones periódicas que nos permitan aprovechar las bajadas y los movimientos de estos momentos de invertidumbre. Y sobre todo, ahora más que nunca, mantener alejado de la renta variable aquel dinero que podamos necesitar a lo largo de los próximos años.

 

 

Renta fija a corto plazo. ¿Sigue siendo un refugio interesante?

Renta fija a corto plazo. ¿Sigue siendo un refugio interesante?

Qué pasará con la renta fija a corto plazo en euros.

Noticias y Mercados nació como una manera de que mis cliente estuvieran al tanto de la actualidad económica y de mi visión sobre como ésta podría afectar a sus ahorros. Siguiento está línea, me gustaría hablaros de la situación por la que está atravesando una categoría de fondos, los fondos de renta fija a corto plazo diversificada, denominados en euros.

Son unos fondos que se utilizan como refugio, para tener el dinero a buen recaudo sin los vaivenes de los mercados de renta variable, y que sin embargo han sufrido pérdidas a lo largo de este año. Pérdidas limitadas, eso sí, debido a las propias características del producto. Pero pérdidas al fin y al cabo.

Veremos a continuación sobre qué es un fondo de renta fija a corto plazo en euros, cuales son sus usos, cuales son los mejores fondos de esta categoría existentes en el mercado, por qué fluctúa su valor y que podemos esperar de esta categoría a lo largo de los próximos meses.

Así que primero, ¿Qué es un fondo de renta fija diversificada a corto plazo en euros?

Un fondo de renta fija a corto plazo y en euros quiere decir que no contiene renta variable (acciones), sino títulos de deuda. Esto quiere decir que le hemos prestado el dinero a alguien a cambio de un interés.

Se trata de títulos de deuda que tienen –por política del fondo– un vencimiento medio muy contenido, lo que hace que sean muy poco volátiles. Además están denominados en euros, con lo que no hay riesgo de tipo de cambio para inversores españoles.

¿Cual es el uso habitual para este tipo de fondos?

Se utilizan habitualmente como colchón de seguridad, como un lugar donde guardar el dinero que podemos necesitar a corto plazo –uno o dos años– intentando siempre adecuar la duración media (un concepto financiero) del fondo al horizonte temporal de la inversión.

Puede darnos más rentabilidad que un depósito, pero en cambio el capital no está garantizado. Y aquí es donde toma imporatancia el adjetivo diversificada, como veremos más adelante.

¿Cuales son los mejores fondos de renta fija diversificada a corto plazo en euros que se comercializan de acuerdo con Morningstar?

Pues una rápida visita al sitio web de morningstar nos permite buscar todos los fondos que ellos han clasificado en esta categoría. Dentro de ellos, yo los he ordenado por rating y he cogido los diez que tienen el rating más alto.

NyM47P02F000 Seleccion Morningstar

He seleccionado solo los fondos Retail, porque son los que se pueden comprar por inversores que no sean institucionales y los de acumulación porque en este tipo de fondos pierde un poco de sentido el pago de dividendo.

De los 164 fondos que podemos encontrar en esta categoría de Morningstar, he cogido los 10 que han tenido una mayor rentabilidada media a lo largo de los últimos diez años. Y el resultado es el siguiente:

NyM47P02F0000 Ranking Morningstar

Un apunte importante. ¿Qué diferencia hay entre invertir en Renta Variable y hacerlo en Renta Fija?

Pues mucha. Sobre todo a nivel de riesgo. Cuando yo invierto en Renta Variable, esto es, compro acciones de una empresa, no tengo un rendimiento asegurado. Yo compro las acciones a un precio, las vendo a otro y por el camino gano, la diferencia entre lo que pagué cuando compré y lo que cobré cuando vendí, más los dividendos que haya obtenido.

NyM47P02F00 Rto AccionesPero cuando hago la inversión en Renta Variable desconozco tanto el precio de venta, como los dividendos, por lo que no tengo ni la más remota idea de cuanto voy a ganar. Puedes ampliar la información sobre los factores que influyen en el precio de las acciones aquí.

Cuando invierto en Renta Fija, por el contrario, le estoy prestando el dinero a alguien, y sé de antemano cuanto voy a cobrar y cuando voy a hacerlo. Yo le he prestado el dinero a aleguien y llegado cierto momento, ese alguien me devolverá mi dinero más un rendimiento que hemos pactado de antemano.

Así que, mientras no quiebre ese al que le presto el dinero, yo tendré mi rendimiento tal y como lo hemos pactado. Como si fuera un depósito. O casi. Si quieres ver las diferencias –y luego sacar tus propias conclusiones–  entre Fondos de Renta Fija y depósitos bancarios, puedes ir aquí.

NyM47P02F01 Cartera ML ActivoVemos que si aquel a quien le prestas el dinero no va a la quiebra (en cuyo caso no te lo podría devolver), tú acabarás recuperando tu dinero.Y para minimizar el riesgo de quiebra, tenemos la diversificiación.

Pongamos el caso del fondo Mediolanum Activo, que es el que comercializamos nosotros y por eso lo conozco mejor.

Cuando lo compras no le prestas el dinero a una única entidad, sino que –en el momento de escribir estas líneas– el fondo contiene 228 títulos distintos. Así, a quien más le han prestado los inversores del fondo, ha sido a Criteria (de La Caixa), un 3,17% de su inversión. Después al Barclays Bank, un 2,47% de su inversión. Y así hasta 228 títulos diferentes.

Dos apreciaciones aquí. La primera es que los inversores han prestado su dinero a esas 228 instituciones, no al banco. De esta manera, aunque al banco le pasara algo, el dinero sigue invertido en el mismo sitio. Lo digo porque hay quien cree que si tiene el dinero en un fondo de inversión y le pasa algo al banco que lo comercializa, su dinero puede correr peligro. Eso es como pensar que, si nosotros compramos un piso para alquilarlo, le puede pasar algo a nuestro piso si la agencia que nos ayuda a alquilarlo tiene problemas. ¿Verdad que no? Pues esto es lo mismo.

La segunda es que como es difícil que quiebren todos a la vez, pues nuestro dinero está protegido porque los deudores son muchos, lo que quiere decir que en condiciones normales, a vencimiento de cada uno de los títulos, el fondo recibirá el dinero que había prestado a ese título, más el rendimiento pactado. Por eso decíamos que el apellido «diversificado» era importante, porque le añade mucha seguridad a nuestro dinero.

Pero entonces, ¿Por qué fluctúa el valor de los Fondos de Renta Fija?

Si acabamos de decir que mientras no haya quiebras, el fondo recibe el valor de lo pactado, pero en cambio vemos que el fondo baja, ¿Quiere eso decir que ha habido quiebras? Pues normalmente no. Lo que eso quiere decir es que ha habido una subida de tipos de interés, o una subida en el valor de la prima de riesgo. Veámoslo con un ejemplo.

NyM47P02F02 Rto BonoImaginemos que una entidad de elevada solvencia como Banco Mediolanum emite un bono al 5%  a 10 años cuando los intereses están también al 5%. Eso quiere decir que yo podré comprar un bono del banco por 1.000 € (los bonos suelen tener un valor nominal de 1.000 €) y ese bono me pagará 50€ cada año (un 5%) hasta el vencimiento.

Al vencimiento de me darán los 50 € de rendimiento y me devolverán mis 1.000 €. Vemos los movimientos de mi cuenta corriente a lo largo de esos años. Si no hago nada, si me espero hasta el vencimiento, acabaré recibiendo 1.500 €.

Y eso es así. Haga lo que haga el mercado y pase lo que pase. Haya nerviosismo, bajadas de bolsa o marcianitos invadiendo la tierra. Lo que sea. Si yo me espero a vencimiento y la entidad a la que le he prestado no quiebra por el camino, yo acabaré ingresando 1.500 €.

¿Y si suben los tipos de interés? Pues yo acabaré habiendo ingresado 1.500 €. ¿Y si bajan? Pues yo acabaré acabaré habiendo ingresado 1.500 €. No sé si me explico. Es inexorable. «Como la muerte, o la declaración de la renta y sobre la primera no estoy seguro«. La cita no es mía, se le atribuye a Thomas Jefferson. Pero me venía al pelo.

Y no hacemos sino ampliar el misterio, porque si no hay quiebras y yo voy a recuperar mi dinero a vencimiento, ¿Por que diantres puede haber menos dinero cuando consulto mis posiciones en el banco? Pues porque el fondo está obligado a publicar la valoración diaria, independientemente de que nosotros necesitemos sacar el dinero o no lo necesitemos. Me explico.

Imaginemos por un momento que han pasado dos años desde que compré el bono, los tipos de interés han subido al 8% y yo necesito el dinero para comprarme un Ferrari (puestos a imaginar, hagamoslo en grande). Yo voy todo ufano porque, como compré 300 bonos de 1.000 €, pues me van a dar 300.000€ que es lo que yo necesito para comprarme el coche.

Así que voy a ver a un primo mío, que tiene posibles, y le digo. Mira primo, te vendo estos 300 bonos de 1.000 €, que cada uno te va a dar cada año 50 € y dentro de 8 años te van a devolver los 1.000 € que ahora me pagas. Negocio redondo, ¿no?

Y mi primo, que a pesar de ser hijo de mi tío de «primo» tiene poco, me dice: «¿Y cuanto quieres por ellos?» A lo que yo le respondo. «Pues 1.000 € cada uno que es lo que me costaron y es lo que te van a devolver. Es una inversión muy buena».

Y mi primo, poniendo cara de «este no se entera de lo que vale un bono –¿o era un peine?–, me contesta: «mira primo, por ser tú, y siendo generoso, te doy 740 € por cada bono. Piensa que si compro bonos de Mediolanum nuevos al 8% –recordad que el tipo de interés subió del 5% al 8%–, me pagarán 80 € cada año en lugar de 50 €, y eso son 240 € más que ganaré si compro los bonos nuevos en lugar de comprar los tuyos».

En la tabla siguiente podemos comprobar el dinero que recibirá cada año un inversor según compre mis antiguos bonos al 5%, o compre los nuevos bonos al 8%.

NyM47P02F03 Rto Bono2

De repente, mis bonos valen 240 € menos. ¡He perdido 240 €! Aunque recapacitemos, ¿los he perdido?.¡En realidad no! Solo los perderé si vendo los bonos.

Si renuncio a comprarme el Ferrari y mantengo mi inversón hasta vencimiento, seguiré recibiendo 50 € cada año y 1.050 € el último año. Recordad, de manera inexorable mientras no haya quiebras.

¿Y por qué ha bajado la valoración de esta categoría de fondos si no han subido los tipos de interés?

Pues porque en realidad sí que han subido. No el tipo de interés en sí, sino la prima de riesgo, que forma parte de la rentabilidad que le pedimos a los bonos, como consecuencia –principalmente– de las tensiones que hay entre Italia y la Unión Europea por la previsión de déficit italiana y por los problemas políticos en España. Como ahora le pedimos más rentabilidad a los bonos –por la prima de riesgo–, es como si hubiera subido el tipo de interés.

Y por último, ¿Qué pasará a partir de ahora con estos fondos?

Recordemos que el fondo invertía en Renta Fija a Corto Plazo, lo que quiere decir que los bonos que tiene en cartera, vencen en menos de dos años. Cuando estos bonos –que están afectados por la prima de riesgo– venzan, el fondo recuperará todo el dinero invertido más la rentabilidad pactada. Recordad, inexorablemente.

Y además, podrá destinar ese dinero a comprar los bonos que se están emitiendo ahora, que tienen mejor rentabilidad que los actuales. Os pongo el ejemplo –de nuevo con el fondo Mediolanum Activo que es el que mejor conozco– de lo que pasó en la última gran crisis de deuda –es decir, la que más afecta a este tipo de activos– allá por 2012.

Rentabiliad del fondo Mediolanum Activo

Fuente: MorningStar

Las rentabilidades del fondo Mediolanum Activo cayeron durante más de seis meses de 2012 pero a cambio fueron especialmente jugosas al cabo de unos meses. Pues eso es lo que pasará en esta ocasión en ausencia de quiebras. Así que, cada cual piense si necesita el Ferrari o se puede esperar a recoger los frutos.

La corrección de los mercados que no fue… por ahora.

La corrección de los mercados que no fue… por ahora.

La corrección que llegará… tarde o temprano

WhatsApp Correccion de los mercados verano 2017Antes de verano envié un mensaje a aquellos de mis clientes susceptibles de verse afectados por una caída de las bolsas, la famosa corrección de los mercados, en especial en Estados Unidos.

Llevamos meses sin sufrir ningún susto importante en los mercados y si hay algo de lo que podemos estar seguros es que éste se producirá tarde o temprano. El objetivo del mensaje era prepararnos para mantener la calma y sacar rentabilidad adicional llegado el momento.

La corrección a la que haría referencia no se ha producido durante el verano, pero sabemos que llegará tarde o temprano. Y vamos viendo indicios que apuntan en esa dirección como por ejemplo este tuit de Juan Pablo Tusquets, de Acapital, con una gráfica que muestra la divergencia que se está produciendo en Estados Unidos entre la tasa de crecimiento del PIB y el valor de las acciones cotizadas.

El gráfico muestra, además, como divergencias similares se han producido, históricamente, justo antes de que los mercados corrijan de manera importante.

Y las preguntas que, al menos a mi, me surgen inmediatamente cuando veo algo así son ¿Se trata de un tema preocupante? Y si es preocupante, ¿Para quién lo es? Y en todo caso, ¿Cómo podemos protegernos –o mejor aún sacar partido– llegado el caso?

¿Se trata de un tema preocupante?

Pues si, para que nos vamos a engañar. Cuando hay correcciones en los mercados, hay gente que pierde dinero. Y eso nunca es agradable.

Lo que ocurrirá, tarde o temprano, es que el valor de las acciones bajará y quien no esté preparado, puede llegar a pasarlo bastante mal. Y este es el quid de la cuestión, que podemos hacer que este problema se convierta en una oportunidad.

En chino, la palabra crisis se escribe «Wei Ji». Wei significa peligro y Ji significa oportunidad. Así que una crisis no deja de ser una oportunidad que se abre en medio del peligro. Es la versión asiatica del castizo «a río revuelto, ganancia de pescadores».

¿Quién se ha de preocupar?

Principalmente se han de preocupar tres grupos de personas. Los asustadizos, los que necesiten su dinero y los que no estén bien diversificados.

Los que no estén bien diviersificados

Empezamos por este grupo porque son los que se tiene que preocupar aunque no haya crisis. Aunque las bolsas no bajen. Aunque todo vaya sobre ruedas. Porque si tu cartera está compuesta por 2, 3, 5 ó 10 valores, tienes un problema. Y tienes un problema independientemente de la situación de los mercados. Porque una compañía, cualquier compañía puede quebrar en cualquier momento y tú quedarte sin el 50%, el 33%, el 20% ó el 10% de tu patrimonio. Asusta, ¿verdad?

Está claro que en periodos de crisis sucumben más compañías que en momentos de prosperidad, pero eso no quiere decir que no nos pueda tocar «el pleno al quince«. Y ojo con la deuda pública. Tener todo nuestro patrimonio en deuda de un país, o asegurada por un país, puede ser tan mala idea como tenerla asegurada por una compañía.

Los que necesitan su dinero

El vehículo de inversión que utilicemos se debería adecuar al momento en que preveemos que podemos necesitar el dinero y, desde luego, si pensamos que podemos necesitarlo en cualquier momento, pues ese no es dinero para invertir en mercados sino para tener en cuentas corrientes, depósitos o fondos monetarios.

Porque resulta que si los mercados bajan, nosotros no perdemos dinero a menos que tengamos que desinvertir. Es como quien tenía su piso durante la última crisis inmobiliaria y no necesitaba venderlo. Estaba relativamente tranquilo porque el piso lo seguía teniendo. Ahora que vuelven a subir los precios, pues muchos vuelven a estar en ganancias.

El problema viene si llega la crisis, las bajadas de precios y nosotros necesitamos el dinero. En ese caso si que podemos perder, porque podemos vernos obligados a vender a un precio inferior al de compra.

Los asustadizos

En realidad no tengo tan claro que haya personas asustadizas con su dinero. Más bien creo que existen personas que confían en su inversión y personas que no lo acaban de tener claro. Si pregunto a mis clientes, todos ellos son prudentes. Ninguno quiere perder dinero.

La verdadera cuestión cuando hay una bajada de mercados es que confíen en que los mercados volverán a subir y con ellos se recuperará su inversión, o no confíen en ello.

Si confían en como está estrucutrada su inversión, pasarán por la crisis sin vender y por ello, sin realizar las pérdidas como veíamos en el apartado anterior. Si no acaban de confiar en la inversión que hemos realizado, tendrán miedo a las primeras de cambio y será cuando pierdan.

Pero ojo que si no estamos bien diverisficados, como hemos visto antes, quizás tengan razón en tener miedo y lo que habrían de hacer es salir antes de que sea demasiado tarde y llegue esa corrección de los mercados.

¿Cómo protegernos o sacar partido?

Lo primero es asegurar que estamos bien diversidicados –permitidme que sea insistente en este tema, pero es importante–, que adecuemos la inversión al horizonte temporal y que tengamos cosas en las que confiemos para no asustarnos llegado el momento. En este último caso es importante que despejemos todas las dudas que podamos tener antes de realizar la inversión.

Una vez tengamos estos pre-requisitos cubiertos, hemos de ser conscientes que salir de los mercados de manera preventiva no suele ser una buena opción. No sabemos cuando se producirá la bajada y podríamos perdernos las subidas que se produzcan hasta ese momento.

Lo que si podemos hacer para prepararnos es apartar una parte de nuestro dinero y dejarla preparada para aprovehar las oportunidades que se puedan producir en un momento de crisis. Si cuando llegue el momento tenemos esa herramienta preparara, podemos salir de la crisis mucho más reforzados, al haber convertido el peligro en una auténtica oportunidad.

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