Nov 24, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
Esta noticia aparecida en el diario Expansión viene al pelo para hablar de lo que en gestión del ahorro se conoce como ‘conducir mirando el espejo retrovisor’. Es decir, ofrecer un producto de ahorro según las rentabilidades pasadas. Sin tener en cuenta si éstas eran razonables o no. Y si se mantendrán en el tiempo.
Pues algo así nos va a pasar con la renta fija en general y con los fondos de rentabilidad objetivo en particular. Ya nos hicimos eco de las advertencias de la CNMV sobre estos últimos en el mes de marzo. Aún así, el problema como digo afecta a todos los instrumentos de renta fija y más les afectará cuanto mayor sea su ‘duration’.
Durante los últimos meses son muchos los clientes que me han enseñado como su fondo, que invierte en Deuda Pública Española, ha tenido rendimientos del 6 y el 7%. Verdadera magia teniendo en cuenta que tanto los tipos de interés como la prima de riesgo están bajo mínimos. O no.
Quizás no sea magia, sino truco.
Así que pongamos un ejemplo con datos reales de los bonos del estado a 5 años.
Nos ofrecen un bono de rentabilidad objetivo, que se creó el 31 de diciembre de 2011. El objetivo de rentabilidad era un 3,56% anual durante los siguiente 5 años.
¿Difícil? Pues más bien no. La entidad lo que hizo fue comprar a la par un bono del estado a cinco años que en diciembre de 2011 pagaba un 5,56%. A eso le quita un 2% de comisión de gestión –aunque en realidad piensa gestionar poco– y a vivir, que son dos días.
Si nosotros entramos en ese fondo en 2011, pues todo bien. Tendremos, dependiendo de a que tipo podamos re-invertir los intereses, más o menos nuestro 3,56%. Podríamos haber obtenido más, pero al final tenemos lo que buscábamos, así que nada que objetar.
Por otro lado, tengamos en cuenta dos aspectos:
- Cuando el tipo de interés baja, el valor del bono sube y al revés.
- El tipo de interés acabará subiendo porque no hay margen para grandes bajadas.
No hay espacio en esta página para explicar la relación entre valor del bono y tipo de interés, así que por ahora es un acto de fe. Es así. Y cuando queráis profundizamos.
Pero a lo que vamos. Si alguien nos ofrece que compremos el fondo en 2013, éste habría tenido una ganancia anual en 2012 del 10,12%. Y desde inicio hasta 2013 había ganado un 8,94% … así que ¡Milagro! ¡La multiplicación de los panes y los peces! Pues no.
Si vemos lo que pasa en 2016, la rentabilidad final que obtenemos si compramos en 2011 es de un 3,94%. Y suponiendo que suben los tipos en 2.015 y 2.016, que si no sería aún menos.

Pero es que si entramos en 2.013 –y en gran medida por culpa de la subida de tipos comentada antes– pues apenas si ganamos un 0,51% anual. Y si entramos en 2.014, perdemos casi un 2% por esa subida de tipos. Es solo un ejemplo ilustrativo de dos aspectos. Que no sabemos lo que hará el tipo de interés, aunque bajar del 0,5% es difícil que baje. Y que es importante no comprar caro para no pillarse los dedos.
Nov 14, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
En números anteriores de este boletín hemos hablado de la importancia de la inflación y de sus efectos sobre nuestro dinero.
Pero para comprender la importancia de este titular necesitamos hacer un repaso por dos hitos de la historia económica del siglo XX.
La gran depresión de 1.929
Fue a raíz de la misma, que los gobiernos vieron que podían reducir la duración de las crisis aumentando el gasto público. La idea es que en un momento de crisis, con paro, deflación, etc, si aumentamos el gasto público, las empresas producirán más para satisfacer ese gasto. Y para producir necesitarán más trabajadores, como estos ganan dinero gastarán más y al final entraremos en un círculo virtuoso que hará que la crisis finalice antes. Es lo que se conoce como políticas Keynesianas y son las políticas por las que suelen apostar los partidos de izquierda.
La crisis del Petróleo de 1.973
Con la teoría de Keynes se consiguió mantener las crisis a raya hasta 1.973.
En aquel momento, las economías comenzaron a entrar en recesión, pero al revés que en ocasiones anteriores, seguía habiendo inflación. Es decir, a pesar de la crisis, los precios seguían subiendo.
La razón es que la crisis no se debía a que la gente hubiera pasado a consumir menos, como las anteriores, sino a que, de repente, los productos eran más caros de producir. Y como eran más caros de producir, subían los precios para que siguiera siendo rentables hacerlos y la gente podía comprar menos cosas, etc.
Y de repente nos encontramos con una crisis distinta a todas las que habíamos visto hasta entonces. En esta situación, aplicar políticas keynesianas solo habrían empeorado el efecto de la inflación.
Y la razón para que todo fuera más caro de producir era la subida del precio del petróleo que acordó la OPEP, en parte en respuesta a la actuación de occidente en la guerra de Yom Kipur.
Los que tenemos una edad recordamos – yo al menos recuerdo en mi niñez– que las reuniones de la OPEP abrían los telediarios y tenían en vilo a EE.UU y a Europa.
Situación Actual
Y toda esta revisión para entender que una bajada importante del precio del petróleo puede tener efectos inversos a los que tuvo la subida de 1.973. Y para reflexionar que una buena parte de la bajada de precios actual se debe a la reducción del precio de la energía.

Y que la deflación que tanto nos asustaba en marzo no es la misma que ésta, porque una cosa es una deflación debida a que la economía pierde fuelle y baja la actividad y otra es una inflación que se debe a que ahora producir lo mismo es más barato.
El tiempo nos dirá cual ha sido el efecto final sobre la economía, pero en mi opinión ésta –la debida a una reducción del coste energético– es hasta bienvenida y puede hasta ser un balón de oxígeno para la economía europea. Otra cosa distinta es que veremos lo que dura la alegría.
Nov 10, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Recuerdo que en Enero tuvimos un episodio de volatilidad en los mercados. En aquel momento la bajada a la que hicimos frente fue de un 3,39% y en todos los telediarios parecía que se acababa el mundo.
Pues ahora tres cuartos de lo mismo. El mundo se acaba, la bolsa baja un 3,12% y grandes titulares en todos los periódicos.
Es natural. Hay que vender periódicos y conseguir audiencias. Y una mala noticia llama mucho más la atención que una buena.
¿Y por qué tiene estos vaivenes la bolsa? Hace unos números hablábamos de como valorar si el precio en bolsa es el adecuado. Y en realidad hay dos componentes en el precio. Uno es el valor acción que son los beneficios que me va a reportar esta compañía en el futuro.
El otro es independiente del valor de la acción y solo tiene que ver con el estado de ánimo de los inversores. Parece mentira, pero es así.
Recuerdo una sesión sobre bolsa en la que participé hará unos años en la Universidad de Fordham en Nueva York. Como de parte de la sesión hacíamos una simulación como si estuviésemos en el parqué. Aquel día comprendí en toda su extensión los vaivenes de la bolsa fuera de los fundamentales. Y lo que aprendí es esto. Es así, en serio, ni más ni menos.
Pero volvamos a los movimientos de Octubre y las conversaciones que mantuve con varios de vosotros sobre que hacer en esta situación.
Ante todo, lo que estaba claro es que no había motivo de preocupación. Primero porque todos mis clientes están lo suficientemente diversificados como para no tener que preocuparnos por los vaivenes. Eso es importante porque no solo el riesgo es mucho menor –pues los huevos no están todos en la misma cesta– sino que además las oscilaciones son mucho más contenidas.
En el siguiente gráfico os he puesto las pérdidas que sufrieron entre el 6 y el 16 de octubre los tres principales valores del Ibex 35, el propio Ibex, el fondo de Mediolanum con un comportamiento más parecido al Ibex (ML RV España), tres de los fondos globales que tenemos. Dos de renta variable pura (Black Rock y JP Morgan) y un tercero con gestión activa del riesgo. Y sacad vuestras propies conclusiones sobre las pérdidas.

Alguno sugirió la posibilidad de aprovechar cierta liquidez para comprar más participaciones de los fondos ahora que los precios estaban más bajos. Lo desaconsejé.
Si bien es cierto que es la manera de proceder, preferí ser conservador. Entre el 3 y el 28 de Octubre de 2008, el Ibex 35 bajó un 30%.
Si tenemos liquidez y la aprovechamos cuando el Ibex ha bajado solo un 10%, si luego sigue bajando, nos arrepentiremos de haber usado nuestras armas antes de tiempo. Digamos por contra, que la liquidez para bajadas del mercado la estamos reservando para las grandes ocasiones.
Nov 8, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Ultimamente parece que no puedo leer una noticia sin sentir que se están pasando de sensacionalismo.
Al leer el titular aparecido en Expansión, uno piensa que le van a dar la clave de los cambios en la legislación tributaria. Pero cuando profundiza un poco más, ve que no se habla de la reducción de tipos impositivos, ni de los nuevos planes de ahorro con horizonte de cinco años, ni de los cambios en el tratamiento de los planes de pensiones, ni del cambio en el tratamiento de las plusvalías, etc.
Vamos, que tan solo se trata un aspecto de la ley. Un aspecto clave bajo determinadas circunstancias, pero no del cambio fiscal. Tan solo habla de la suspensión de los coeficientes de abatimiento.
Si no fuera por esa sensación de engaño, se trataría de una de aquellas noticias que requieren de poco comentario, pero que pueden afectar y mucho vuestros bolsillos.
Es por ello que, a pesar de esa queja que exponía sobre el titular, me ha parecido muy interesante traerla a este noticias y mercados dada la enorme diferencia existente entre vender una vivienda, acciones, fondos de inversión, etc, antes del 31 de diciembre y hacerlo después.
¿Y solo nos afecta si vendemos? Pues claro que no. Si lo que queremos es comprar un inmueble y conocemos esta noticia, pues estaremos en una posición negociadora mucho más fuerte de cara a conseguir una rebaja en el precio de la operación a cambio de asegurar que se cierra antes del 31 de diciembre.
La incidencia es especialmente sangrante se trata de un inmueble adquirido antes de 1995. Pero también para los demás, pues se eliminarían asimismo la actualización de las plusvalías por la inflación.
El diario cinco días ha habilitado una página en la que se puede calcular el efecto en vuestro caso en concreto. El ejemplo que reproduzco es el de una vivienda comprada en 2004 por 140.000 € y vendida por 180.000€ al cabo de diez años.

De todas formas, la misma noticia advierte que los ‘fiscalistas consultados esperan que este varapalo sea eliminado en las enmiendas a la reforma fiscal en el senado’ y el artículo de cinco días da por hecho la eliminación por un lado de la actualización de las plusvalías, y por otro el mantenimiento de los coeficientes de abatimiento.
De todas formas, yo sigo diciendo lo que ya decía en el artículo que sobre la reforma fiscal y el ahorro. Que la tramitación parlamentaria aún no ha finalizado y es posible que haya cambios sustanciales durante la misma. Que tengamos en cuenta estos aspectos, pero no los tomemos como ciertos, porque pueden cambiar.
Nov 6, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Cualquiera diría, a la vista de esta noticia aparecida en El Economista, que china está pasando por malos momentos y que la situación se está agravando. El artículo nos habla de un ‘debilitamiento al crecer un 7,3%’. Su peor registro en cinco años. 
Incluso el gráfico que acompaña la noticia nos habla de volver a niveles de la crisis.
Claro, que ese mismo gráfico, visto sin truncar los ejes y comparando con España, nos da un resultado ‘ligeramente’ distinto. No se, como que igual merece la pena dedicarnos un poco más a pensar en cómo vamos a salir nosotros de la crisis en lugar de si les va mejor o peor a los demás.

Porque además hemos de tener en cuenta un factor. Después de veinte años creciendo a niveles superiores al 7%, cada vez se hace más difícil seguir creciendo a ese ratio. Es decir, un crecimiento de un 14% en 2007 implicó producir 332 mil millones de euros más que el año anterior.
Crecer un 7,7% en 2013 supone fabricar 605 mil millones más. Es decir, en términos absolutos, el crecimiento de 2013 es casi el doble del que tuvo en 2007.
Por cierto, que el PIB per capita en 2007 en España era de 23.500€ y en China de 1.940€. Seis años más tarde, en 2013, el PIB per capita en España era de 22.300€ y el chino 5.239€.
Multiplicar el PIB por 2,7 en apenas 6 años implica un incremento espectacular en la riqueza y en el efecto que ésta tiene sobre el consumo. No es para nada descabellado pensar que en unos años China pasará de ser la fábrica del mundo a ser el mercado del mundo. Y si no, al tiempo.
La clave está precisamente en el PIB per capita y en la manera en que se reparte ese dinero dentro del país.
Hace unos nueve años estuve en China de viaje y me sorprendió el poco interés que mostraban por Europa. Era como si no existiéramos.
Su modelo era Estados Unidos y mi impresión es que ahí es hacia donde van. Un modelo de libre mercado con políticas sociales muy limitadas donde lo que importa es el logro individual.
Lo que está claro es que a medida que las familias vayan incrementando sus niveles de ingresos, pasarán de economías de subsistencia a economías de consumo como lo son hoy las occidentales. Y si un 5% de los chinos salta de escalafón en un año concreto y quiere comprar un coche, eso son 68 millones de coches en un solo año. Da que pensar, ¿No?
Nov 4, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Leo los diferentes artículos publicados sobre los test de stress y la verdad es que si no sabes de que te están hablando, te quedas bastante igual.
Así que empecemos por dar la enhorabuena a los bancos con buena nota pues denota solidez en sus balances, y analicemos lo que significa.
Para ello comencemos por saber que es el ratio de solvencia. Qué es lo que mide y porqué nos da seguridad. Aunque así de entrada, estaremos de acuerdo en que lo de solvencia, como mínimo sonar, suena bien.
Vamos a verlo de manera simplificada (obviaremos carteras industriales, deuda subordinada, etc) en aras de una mejor comprensión de los conceptos.
Un banco, al igual que cualquier empresa tiene unos activos –edificios, marcas, dinero pendiente de cobrar, dinero en la caja o en otros bancos– y unos pasivos –deudas o dinero pendiente de pagar y capital.
En el caso de un banco, el activo más importante suelen ser los préstamos concedidos (pues es dinero que el banco tiene pendiente de cobrar) mientras que el pasivo más importante suelen ser las cuentas de clientes (cuentas corrientes, depósitos, etc) pues es dinero que tiene pendiente de pagar a sus clientes (por ejemplo el día que venza el depósito o cuando vayamos un cajero automático).
Pues bien, el activo (suma de préstamos concedidos) por definición es igual a la suma del pasivo (cuentas y depósitos) más el capital (lo que han puesto los accionistas).
Es decir, si un señor deja de pagar su préstamo al banco, entonces el activo vale menos y como consecuencia, el pasivo también. En concreto, lo que baja de valor es el capital (la parte de los accionistas).
¿Pero que pasa si hay más señores (o lo que sean) impagando sus préstamos que capital? Pues que una vez nos hayamos comido el capital, ya no habrá dinero suficiente para pagar a los depositantes.
El ratio de solvencia nos dice que parte del activo está cubierta por el capital. Que BBVA tenga un ratio de solvencia del 10,60% quiere decir que por cada 100€ de activo, 10,60€ están cubiertos por el capital. El resto no. Y en este resto es donde entra a jugar el Fondo de Garantía de Depósitos como vimos aquí.
Pues bien, el test de stress, lo que hace es imaginar un escenario en el que baje el PIB, suba el paro, etc y analizar como quedaría el ratio de solvencia en ese escenario pesimista debido principalmente a la morosidad.
¿Y ha pasado Mediolanum el test de stress? En realidad no estaba obligado a someterse a él como podéis ver aquí.

De todas formas, para vuestra información, la solvencia de Mediolanum a junio de este año era del 51,81%, lo que la coloca a la cabeza de las entidades españolas.