Mar 25, 2015 | 2015, Número 17, Todos Los Números
Es impresionante la virulencia con la que se ha sacudido a BPA y a Banco de Madrid, su sucursal en España. Anuncios, dimisiones y concursos de acreedores se han ido sucediendo a la velocidad del rayo en los últimos días. (más…)
Ene 15, 2015 | 2015, Número 15, Todos Los Números
A pesar de que hoy llega a mucha más gente, este boletín nació como una manera de comunicar con mis clientes y mantenerles al corriente de la evolución de la economía.
Este artículo está dedicado a vosotros, mis clientes. Para que sepáis la evolución que han tenido nuestros fondos a lo largo de este año.
En otras palabras, que el objetivo de este artículo es que tengáis información de primera mano sobre la evolución anual de los fondos en los que estáis y de otros fondos del banco, de manera que podamos usar esta información para ver si vamos en la buena dirección o por el contrario tenemos que hacer algún ajuste. Que para eso hablamos y revisamos cada tres o cuatro meses.
Antes de seguir leyendo, es importante notar varios aspectos.
En primer lugar que no he realizado una selección de los fondos de Mediolanum en general, que son muchos más, sino que he cogido la versión “L”, sin cobertura de divisa ni reparto de dividendos, de los fondos que tienen mis clientes. Todos ellos.
En segundo lugar es importante notar que cada uno de estos fondos están en la cartera respondiendo a una necesidad concreta. Por poner un ejemplo, fondos como PIMCO cuyo objetivo es batir a la inflación, da solidez y estabilidad a cualquier cartera. Y por ello está presente en muchas de ellas a pesar de tener una rentabilidad más discreta que otros –aunque eso si, cumpliendo con creces su objetivo de batir a la inflación.
¿Y porqué no hemos puesto todo en fondos globales que dan un resultado tan bueno?Pues porque a priori nunca sabemos la rentabilidad que obtendrá un fondo o una categoría, aunque si sabemos la volatilidad histórica. Y con esto en mente, tenemos que adecuar el tipo de instrumento al horizonte temporal para el que estemos ahorrando.
Dicho de otra forma. Si vamos a necesitar nuestro dinero en menos de dos años, tendremos que ir a fondos monetarios o de renta fija a corto plazo que nos darán menos, pero también fluctúan menos.
En cambio, cuando hablamos de ahorro a diez o quince años –y sobre todo si usamos estrategias DCA (‘double cost average’)– podemos permitirnos esas fluctuaciones para ir a buscar rentabilidades medias del 5, 6 ó 7%. Pero siempre a Largo Plazo.
En otros casos, el ahorro que hemos depositado en vehículos como el Activo o el Premier, ha sido como reserva para aprovechar correcciones del mercado cuando llegue el momento. Que llegará.
Finalmente, las rentabilidades obtenidas son de enero a diciembre y no son lineales, con lo que la plusvalía final depende del momento en que hayamos entrado.
Y cualquier duda que os surja pues me llamáis y comentamos.
Nov 24, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
Esta noticia aparecida en el diario Expansión viene al pelo para hablar de lo que en gestión del ahorro se conoce como ‘conducir mirando el espejo retrovisor’. Es decir, ofrecer un producto de ahorro según las rentabilidades pasadas. Sin tener en cuenta si éstas eran razonables o no. Y si se mantendrán en el tiempo.
Pues algo así nos va a pasar con la renta fija en general y con los fondos de rentabilidad objetivo en particular. Ya nos hicimos eco de las advertencias de la CNMV sobre estos últimos en el mes de marzo. Aún así, el problema como digo afecta a todos los instrumentos de renta fija y más les afectará cuanto mayor sea su ‘duration’.
Durante los últimos meses son muchos los clientes que me han enseñado como su fondo, que invierte en Deuda Pública Española, ha tenido rendimientos del 6 y el 7%. Verdadera magia teniendo en cuenta que tanto los tipos de interés como la prima de riesgo están bajo mínimos. O no.
Quizás no sea magia, sino truco.
Así que pongamos un ejemplo con datos reales de los bonos del estado a 5 años.
Nos ofrecen un bono de rentabilidad objetivo, que se creó el 31 de diciembre de 2011. El objetivo de rentabilidad era un 3,56% anual durante los siguiente 5 años.
¿Difícil? Pues más bien no. La entidad lo que hizo fue comprar a la par un bono del estado a cinco años que en diciembre de 2011 pagaba un 5,56%. A eso le quita un 2% de comisión de gestión –aunque en realidad piensa gestionar poco– y a vivir, que son dos días.
Si nosotros entramos en ese fondo en 2011, pues todo bien. Tendremos, dependiendo de a que tipo podamos re-invertir los intereses, más o menos nuestro 3,56%. Podríamos haber obtenido más, pero al final tenemos lo que buscábamos, así que nada que objetar.
Por otro lado, tengamos en cuenta dos aspectos:
- Cuando el tipo de interés baja, el valor del bono sube y al revés.
- El tipo de interés acabará subiendo porque no hay margen para grandes bajadas.
No hay espacio en esta página para explicar la relación entre valor del bono y tipo de interés, así que por ahora es un acto de fe. Es así. Y cuando queráis profundizamos.
Pero a lo que vamos. Si alguien nos ofrece que compremos el fondo en 2013, éste habría tenido una ganancia anual en 2012 del 10,12%. Y desde inicio hasta 2013 había ganado un 8,94% … así que ¡Milagro! ¡La multiplicación de los panes y los peces! Pues no.
Si vemos lo que pasa en 2016, la rentabilidad final que obtenemos si compramos en 2011 es de un 3,94%. Y suponiendo que suben los tipos en 2.015 y 2.016, que si no sería aún menos.

Pero es que si entramos en 2.013 –y en gran medida por culpa de la subida de tipos comentada antes– pues apenas si ganamos un 0,51% anual. Y si entramos en 2.014, perdemos casi un 2% por esa subida de tipos. Es solo un ejemplo ilustrativo de dos aspectos. Que no sabemos lo que hará el tipo de interés, aunque bajar del 0,5% es difícil que baje. Y que es importante no comprar caro para no pillarse los dedos.
Nov 10, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Recuerdo que en Enero tuvimos un episodio de volatilidad en los mercados. En aquel momento la bajada a la que hicimos frente fue de un 3,39% y en todos los telediarios parecía que se acababa el mundo.
Pues ahora tres cuartos de lo mismo. El mundo se acaba, la bolsa baja un 3,12% y grandes titulares en todos los periódicos.
Es natural. Hay que vender periódicos y conseguir audiencias. Y una mala noticia llama mucho más la atención que una buena.
¿Y por qué tiene estos vaivenes la bolsa? Hace unos números hablábamos de como valorar si el precio en bolsa es el adecuado. Y en realidad hay dos componentes en el precio. Uno es el valor acción que son los beneficios que me va a reportar esta compañía en el futuro.
El otro es independiente del valor de la acción y solo tiene que ver con el estado de ánimo de los inversores. Parece mentira, pero es así.
Recuerdo una sesión sobre bolsa en la que participé hará unos años en la Universidad de Fordham en Nueva York. Como de parte de la sesión hacíamos una simulación como si estuviésemos en el parqué. Aquel día comprendí en toda su extensión los vaivenes de la bolsa fuera de los fundamentales. Y lo que aprendí es esto. Es así, en serio, ni más ni menos.
Pero volvamos a los movimientos de Octubre y las conversaciones que mantuve con varios de vosotros sobre que hacer en esta situación.
Ante todo, lo que estaba claro es que no había motivo de preocupación. Primero porque todos mis clientes están lo suficientemente diversificados como para no tener que preocuparnos por los vaivenes. Eso es importante porque no solo el riesgo es mucho menor –pues los huevos no están todos en la misma cesta– sino que además las oscilaciones son mucho más contenidas.
En el siguiente gráfico os he puesto las pérdidas que sufrieron entre el 6 y el 16 de octubre los tres principales valores del Ibex 35, el propio Ibex, el fondo de Mediolanum con un comportamiento más parecido al Ibex (ML RV España), tres de los fondos globales que tenemos. Dos de renta variable pura (Black Rock y JP Morgan) y un tercero con gestión activa del riesgo. Y sacad vuestras propies conclusiones sobre las pérdidas.

Alguno sugirió la posibilidad de aprovechar cierta liquidez para comprar más participaciones de los fondos ahora que los precios estaban más bajos. Lo desaconsejé.
Si bien es cierto que es la manera de proceder, preferí ser conservador. Entre el 3 y el 28 de Octubre de 2008, el Ibex 35 bajó un 30%.
Si tenemos liquidez y la aprovechamos cuando el Ibex ha bajado solo un 10%, si luego sigue bajando, nos arrepentiremos de haber usado nuestras armas antes de tiempo. Digamos por contra, que la liquidez para bajadas del mercado la estamos reservando para las grandes ocasiones.
Nov 4, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Leo los diferentes artículos publicados sobre los test de stress y la verdad es que si no sabes de que te están hablando, te quedas bastante igual.
Así que empecemos por dar la enhorabuena a los bancos con buena nota pues denota solidez en sus balances, y analicemos lo que significa.
Para ello comencemos por saber que es el ratio de solvencia. Qué es lo que mide y porqué nos da seguridad. Aunque así de entrada, estaremos de acuerdo en que lo de solvencia, como mínimo sonar, suena bien.
Vamos a verlo de manera simplificada (obviaremos carteras industriales, deuda subordinada, etc) en aras de una mejor comprensión de los conceptos.
Un banco, al igual que cualquier empresa tiene unos activos –edificios, marcas, dinero pendiente de cobrar, dinero en la caja o en otros bancos– y unos pasivos –deudas o dinero pendiente de pagar y capital.
En el caso de un banco, el activo más importante suelen ser los préstamos concedidos (pues es dinero que el banco tiene pendiente de cobrar) mientras que el pasivo más importante suelen ser las cuentas de clientes (cuentas corrientes, depósitos, etc) pues es dinero que tiene pendiente de pagar a sus clientes (por ejemplo el día que venza el depósito o cuando vayamos un cajero automático).
Pues bien, el activo (suma de préstamos concedidos) por definición es igual a la suma del pasivo (cuentas y depósitos) más el capital (lo que han puesto los accionistas).
Es decir, si un señor deja de pagar su préstamo al banco, entonces el activo vale menos y como consecuencia, el pasivo también. En concreto, lo que baja de valor es el capital (la parte de los accionistas).
¿Pero que pasa si hay más señores (o lo que sean) impagando sus préstamos que capital? Pues que una vez nos hayamos comido el capital, ya no habrá dinero suficiente para pagar a los depositantes.
El ratio de solvencia nos dice que parte del activo está cubierta por el capital. Que BBVA tenga un ratio de solvencia del 10,60% quiere decir que por cada 100€ de activo, 10,60€ están cubiertos por el capital. El resto no. Y en este resto es donde entra a jugar el Fondo de Garantía de Depósitos como vimos aquí.
Pues bien, el test de stress, lo que hace es imaginar un escenario en el que baje el PIB, suba el paro, etc y analizar como quedaría el ratio de solvencia en ese escenario pesimista debido principalmente a la morosidad.
¿Y ha pasado Mediolanum el test de stress? En realidad no estaba obligado a someterse a él como podéis ver aquí.

De todas formas, para vuestra información, la solvencia de Mediolanum a junio de este año era del 51,81%, lo que la coloca a la cabeza de las entidades españolas.