May 7, 2015 | 2015, Número 19, Todos Los Números
Este artículo aparecido en La Vanguardia nos habla de un cambio de tendencia que tiene que producirse tarde o temprano.
Ahora puede ser que este cambio se consolide, o es posible que aún tarde un tiempo en hacerlo, pero lo que es cierto es que al final pasará y afectará a todos aquellos que tienen instrumentos de renta fija (más…)
Feb 2, 2015 | 2015, Número 16, Todos Los Números
Artículo aparecido en expansión y que nos conecta la corrección que ha sufrido la bolsa americana durante el mes de enero con la situación en el mercado de divisas.
Dice el artículo que ésta se debe a las dificultades con que se encontrará la economía americana para exportar debido a la fortaleza del dólar. Básicamente se trata del mismo razonamiento que hacíamos la semana pasada para Suiza y el efecto contrario al que se enfrenta Europa. (más…)
Nov 24, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
Esta noticia aparecida en el diario Expansión viene al pelo para hablar de lo que en gestión del ahorro se conoce como ‘conducir mirando el espejo retrovisor’. Es decir, ofrecer un producto de ahorro según las rentabilidades pasadas. Sin tener en cuenta si éstas eran razonables o no. Y si se mantendrán en el tiempo.
Pues algo así nos va a pasar con la renta fija en general y con los fondos de rentabilidad objetivo en particular. Ya nos hicimos eco de las advertencias de la CNMV sobre estos últimos en el mes de marzo. Aún así, el problema como digo afecta a todos los instrumentos de renta fija y más les afectará cuanto mayor sea su ‘duration’.
Durante los últimos meses son muchos los clientes que me han enseñado como su fondo, que invierte en Deuda Pública Española, ha tenido rendimientos del 6 y el 7%. Verdadera magia teniendo en cuenta que tanto los tipos de interés como la prima de riesgo están bajo mínimos. O no.
Quizás no sea magia, sino truco.
Así que pongamos un ejemplo con datos reales de los bonos del estado a 5 años.
Nos ofrecen un bono de rentabilidad objetivo, que se creó el 31 de diciembre de 2011. El objetivo de rentabilidad era un 3,56% anual durante los siguiente 5 años.
¿Difícil? Pues más bien no. La entidad lo que hizo fue comprar a la par un bono del estado a cinco años que en diciembre de 2011 pagaba un 5,56%. A eso le quita un 2% de comisión de gestión –aunque en realidad piensa gestionar poco– y a vivir, que son dos días.
Si nosotros entramos en ese fondo en 2011, pues todo bien. Tendremos, dependiendo de a que tipo podamos re-invertir los intereses, más o menos nuestro 3,56%. Podríamos haber obtenido más, pero al final tenemos lo que buscábamos, así que nada que objetar.
Por otro lado, tengamos en cuenta dos aspectos:
- Cuando el tipo de interés baja, el valor del bono sube y al revés.
- El tipo de interés acabará subiendo porque no hay margen para grandes bajadas.
No hay espacio en esta página para explicar la relación entre valor del bono y tipo de interés, así que por ahora es un acto de fe. Es así. Y cuando queráis profundizamos.
Pero a lo que vamos. Si alguien nos ofrece que compremos el fondo en 2013, éste habría tenido una ganancia anual en 2012 del 10,12%. Y desde inicio hasta 2013 había ganado un 8,94% … así que ¡Milagro! ¡La multiplicación de los panes y los peces! Pues no.
Si vemos lo que pasa en 2016, la rentabilidad final que obtenemos si compramos en 2011 es de un 3,94%. Y suponiendo que suben los tipos en 2.015 y 2.016, que si no sería aún menos.

Pero es que si entramos en 2.013 –y en gran medida por culpa de la subida de tipos comentada antes– pues apenas si ganamos un 0,51% anual. Y si entramos en 2.014, perdemos casi un 2% por esa subida de tipos. Es solo un ejemplo ilustrativo de dos aspectos. Que no sabemos lo que hará el tipo de interés, aunque bajar del 0,5% es difícil que baje. Y que es importante no comprar caro para no pillarse los dedos.
Nov 14, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
En números anteriores de este boletín hemos hablado de la importancia de la inflación y de sus efectos sobre nuestro dinero.
Pero para comprender la importancia de este titular necesitamos hacer un repaso por dos hitos de la historia económica del siglo XX.
La gran depresión de 1.929
Fue a raíz de la misma, que los gobiernos vieron que podían reducir la duración de las crisis aumentando el gasto público. La idea es que en un momento de crisis, con paro, deflación, etc, si aumentamos el gasto público, las empresas producirán más para satisfacer ese gasto. Y para producir necesitarán más trabajadores, como estos ganan dinero gastarán más y al final entraremos en un círculo virtuoso que hará que la crisis finalice antes. Es lo que se conoce como políticas Keynesianas y son las políticas por las que suelen apostar los partidos de izquierda.
La crisis del Petróleo de 1.973
Con la teoría de Keynes se consiguió mantener las crisis a raya hasta 1.973.
En aquel momento, las economías comenzaron a entrar en recesión, pero al revés que en ocasiones anteriores, seguía habiendo inflación. Es decir, a pesar de la crisis, los precios seguían subiendo.
La razón es que la crisis no se debía a que la gente hubiera pasado a consumir menos, como las anteriores, sino a que, de repente, los productos eran más caros de producir. Y como eran más caros de producir, subían los precios para que siguiera siendo rentables hacerlos y la gente podía comprar menos cosas, etc.
Y de repente nos encontramos con una crisis distinta a todas las que habíamos visto hasta entonces. En esta situación, aplicar políticas keynesianas solo habrían empeorado el efecto de la inflación.
Y la razón para que todo fuera más caro de producir era la subida del precio del petróleo que acordó la OPEP, en parte en respuesta a la actuación de occidente en la guerra de Yom Kipur.
Los que tenemos una edad recordamos – yo al menos recuerdo en mi niñez– que las reuniones de la OPEP abrían los telediarios y tenían en vilo a EE.UU y a Europa.
Situación Actual
Y toda esta revisión para entender que una bajada importante del precio del petróleo puede tener efectos inversos a los que tuvo la subida de 1.973. Y para reflexionar que una buena parte de la bajada de precios actual se debe a la reducción del precio de la energía.

Y que la deflación que tanto nos asustaba en marzo no es la misma que ésta, porque una cosa es una deflación debida a que la economía pierde fuelle y baja la actividad y otra es una inflación que se debe a que ahora producir lo mismo es más barato.
El tiempo nos dirá cual ha sido el efecto final sobre la economía, pero en mi opinión ésta –la debida a una reducción del coste energético– es hasta bienvenida y puede hasta ser un balón de oxígeno para la economía europea. Otra cosa distinta es que veremos lo que dura la alegría.
Nov 10, 2014 | 2014, Número 12, Todos Los Números
Recuerdo que en Enero tuvimos un episodio de volatilidad en los mercados. En aquel momento la bajada a la que hicimos frente fue de un 3,39% y en todos los telediarios parecía que se acababa el mundo.
Pues ahora tres cuartos de lo mismo. El mundo se acaba, la bolsa baja un 3,12% y grandes titulares en todos los periódicos.
Es natural. Hay que vender periódicos y conseguir audiencias. Y una mala noticia llama mucho más la atención que una buena.
¿Y por qué tiene estos vaivenes la bolsa? Hace unos números hablábamos de como valorar si el precio en bolsa es el adecuado. Y en realidad hay dos componentes en el precio. Uno es el valor acción que son los beneficios que me va a reportar esta compañía en el futuro.
El otro es independiente del valor de la acción y solo tiene que ver con el estado de ánimo de los inversores. Parece mentira, pero es así.
Recuerdo una sesión sobre bolsa en la que participé hará unos años en la Universidad de Fordham en Nueva York. Como de parte de la sesión hacíamos una simulación como si estuviésemos en el parqué. Aquel día comprendí en toda su extensión los vaivenes de la bolsa fuera de los fundamentales. Y lo que aprendí es esto. Es así, en serio, ni más ni menos.
Pero volvamos a los movimientos de Octubre y las conversaciones que mantuve con varios de vosotros sobre que hacer en esta situación.
Ante todo, lo que estaba claro es que no había motivo de preocupación. Primero porque todos mis clientes están lo suficientemente diversificados como para no tener que preocuparnos por los vaivenes. Eso es importante porque no solo el riesgo es mucho menor –pues los huevos no están todos en la misma cesta– sino que además las oscilaciones son mucho más contenidas.
En el siguiente gráfico os he puesto las pérdidas que sufrieron entre el 6 y el 16 de octubre los tres principales valores del Ibex 35, el propio Ibex, el fondo de Mediolanum con un comportamiento más parecido al Ibex (ML RV España), tres de los fondos globales que tenemos. Dos de renta variable pura (Black Rock y JP Morgan) y un tercero con gestión activa del riesgo. Y sacad vuestras propies conclusiones sobre las pérdidas.

Alguno sugirió la posibilidad de aprovechar cierta liquidez para comprar más participaciones de los fondos ahora que los precios estaban más bajos. Lo desaconsejé.
Si bien es cierto que es la manera de proceder, preferí ser conservador. Entre el 3 y el 28 de Octubre de 2008, el Ibex 35 bajó un 30%.
Si tenemos liquidez y la aprovechamos cuando el Ibex ha bajado solo un 10%, si luego sigue bajando, nos arrepentiremos de haber usado nuestras armas antes de tiempo. Digamos por contra, que la liquidez para bajadas del mercado la estamos reservando para las grandes ocasiones.