Sep 6, 2014 | 2014, Número 10, Todos Los Números
Noticia aparecida en La Vanguardia en la que se analiza lo que ha pasado con los expedientes de regulación de empleo en lo que va de año.
Recordemos antes de nada que un Expediente de Regulación de Empleo es un mecanismo habilitado por la legislación laboral española para incrementar las garantías de los trabajadores ante despidos objetivos que afecten a más del 10% de la plantilla.
Los despidos objetivos son aquellos que no se deben a un incumplimiento del trabajador, sino a una situación objetiva como puede ser, entre otras, la reducción persistente de las ventas de la empresa o la aparición de nuevas tecnologías que hagan innecesario el trabajo que se venía realizando por el trabajador afectado.
A diferencia de los despidos disciplinarios que solo tienen indemnización cuando son declarados improcedentes, los despidos objetivos tienen una indemnización de 20 días por año trabajado –que ha de ponerse a disposición del trabajador en el momento de comunicarse el despido– con el límite de una anualidad.
Como decíamos, la empresa no puede afectar mediante despidos objetivos a más de un 10% de la plantilla sin antes sentarse a negociar los términos con los representantes de los trabajadores.
Me ha parecido una noticia muy importante por las implicaciones que tiene para la salida de la crisis.
Ya hemos visto en números anteriores de NyM que la recuperación pasa necesariamente por un incremento del consumo de las familias y es muy difícil que éstas se planteen decisiones de gasto importantes –cambio de coche, nevera, vacaciones, etc– mientras piensen que haya riesgo de que les despidan.
En otras palabras, cuantas menos empresas se estén planteando un ERE menos trabajadores tendrán miedo a ser despedidos, lo que tendrá un efecto positivo sobre el consumo y sobre el fin de la crisis.
Pero no olvidemos que si las empresas reducen los ERE no es por un interés altruista en el fin de la crisis, sino porque tras los ajustes realizados son más competitivas y vuelven a necesitar trabajadores para poder servir a sus clientes.
Lo que no tengo tan claro es si, como dice Toni Ferrer de UGT, “el ajuste más brutal tuvo lugar en los años 2012 y 2013 porque las empresas tenían facilidades para despedir justificando pérdidas a futuro gracias a los cambios que se introdujo a través de la reforma laboral”.
O si por el contrario el ajuste se produjo precisamente por las dificultades de las empresas para ser rentables. El mayor número de afectados es en 2009, antes de la reforma.
La pregunta del millón es si estas empresas habrían sobrevivido y estarían generando empleo si no hubieran podido ajustar sus plantillas en el momento en que lo necesitaron.
Ago 5, 2014 | 2014, Número 9, Todos Los Números
El reportaje forma parte de una serie de análisis en profundidad a diferentes países.
Os detallo lo que me ha parecido más importante, que no es todo pues el artículo es muy extenso, pero podéis leerlo íntegro aquí.
Comienza hablando, como era de esperar, de la crisis que nos azota. Pero al contrario de lo que pensáis, para el FT es mucho más importante la crisis política e institucional que la económica. O al menos de cara al futuro la económica la ve superada, pero la otra no.
Pensemos que una de las cosas que más asustan a los inversores son las crisis políticas y la inseguridad jurídica. Y de eso aquí, sabemos un rato.
El problema Catalán merece una mención especial dentro del artículo y entiende el Financial Times que Artur Mas seguirá adelante con sus planes vía referendum o anticipando las elecciones.
Sin embargo los mercados parecen haber descontado que se llegará a alguna solución a medio camino pues las noticias a este respecto no conllevan la reacción que sería de esperar.
La crisis bancaria por otro lado parece haber quedado atrás. Los bancos españoles están cotizando a más de 0,8 múltiplos frente a 0,1 que cotizaban en mitad de la crisis.
Por lo que respecta a la llegada de capital extranjero con ganas de invertir, el FT lo explica de una manera muy gráfica. Dice que muchos inversores estaban buscando oportunidades en España porque si Europa era barata en comparación con Estados Unidos, España era más barata aún.
Pero los fondos que están entrando ahora ya no son solo fondos buitre que toman riesgos elevados, sino todo tipo de fondos de inversión.
El mercado inmobiliario parece haber tocado fondo también, aunque aparecen dos mercados residenciales diferenciados. Un mercado rico para extranjeros que pueden pagar en efectivo y un mercado lleno de dificultades para los nacionales a los que les cuesta mucho trabajo encontrar una hipoteca.
Finalmente, el FT llega en materia económica a las mismas conclusiones que vamos viendo en la mayoría de artículos que venimos analizando en los últimos meses. Que la economía parece estar recuperándose, pero sigue lastrada por la deuda y el alto índice de paro.
Para luchar contra este último, propone reducir la protección de los contratos de trabajo opinan que ésta desincentiva las contrataciones.
Además de flexibilizar los contratos, se han de eliminar barreras administrativas a la hora de crear nuevas empresas. No en vano el FMI ha encontrado más de dos mil setecientas barreras a la creación de empresas. La mayoría de ellas a nivel autonómico.
Por lo que respecta a la deuda, añade la dificultad adicional de hacer frente a la deuda en momentos de poca inflación como los actuales. Como habíamos visto aquí hace cuatro meses.
Jul 7, 2014 | 2014, Número 8, Todos Los Números
Hace meses que desde esta misma tribuna vamos hablando de recuperación, de optimismo y de como poco a poco deberíamos esperar mejoras sustanciales en el aspecto económico.
Pero también es cierto que siempre que hemos hablado de optimismo y en ello coinciden la gran mayoría de economistas a los que hemos tenido oportunidad de escuchar en los últimos meses hay dos aspectos que siguen preocupando y mucho.
El primero es la tasa de paro, y en especial el paro juvenil. Difícilmente podremos salir de la crisis sin un empuje fuerte de la demanda interna. Y ésta está totalmente lastrada por el paro.
Podemos apoyarnos, y de hecho lo estamos haciendo, en las exportaciones, pero no podemos dejarlo todo en manos de la mejora de las exportaciones. Si la demanda interna no despierta, la recuperación será extremadamente débil o incluso inexistente.
Éste es un aspecto que todos entendemos. Hay que acabar con el paro como si fuera el enemigo público número uno.
Por lo que respecta al segundo, parece que se trate de un problema de economistas. Que no tenga que ver demasiado con la gente de la calle. Pero nada más alejado de la realidad. Es un problema que nos afectará y mucho en su momento. O mejor dicho, que afectará a nuestros hijos.
España debe en estos momentos más o menos lo mismo que produce durante un año. No el gobierno, sino nosotros que somos el estado debemos aproximadamente lo mismo que producimos en un año. Y si no hacemos reducimos esa deuda, pues se la pasaremos a nuestros hijos para que la paguen ellos.
Es como si hubiéramos comprado un piso que no podemos pagar y lo tengan que acabar de pagar las generaciones posteriores. Y si fuera así el caso, incluso podría llegar a parecerme bien.
Endeudarse para invertir, siendo invertir la adquisición de algo que nos reportará beneficios más adelante, podría considerarlo incluso sano.
Dicho de otra forma, endeudarse para comprar un piso o hacer una carretera podría ser aceptable. El piso o la carretera traerán beneficios en el futuro y puede ser conveniente adquirir la deuda para comenzar a disfrutar de esos beneficios desde hoy.
Pero el problema viene cuando se usa la deuda para financiar gastos corrientes. ¿Qué pasa si como no podemos costearnos las vacaciones pedimos un préstamo para pagarlas? ¿Y si pedimos otro para hacer la compra en el supermercado? ¿Y si añadimos otro para ir a la peluquería? ¿Verdad que nos parecería exagerado recurrir a préstamos para pagar estas cosas y pensaríamos que la familia que así actúa puede acabar muy mal?
Pues algo parecido pasa con el déficit público. Que está disparado por que se recaudan menos impuestos, porque hay que pagar más prestaciones sociales con menos recaudación, porque tenemos muchos funcionarios … y un largo etcétera.
Así que cuando alguien les diga que no hay que recortar prestaciones públicas, pensad que las estamos pagando entre todos, que estamos pidiendo préstamos, que habrá que devolver, para pagarlas y que es cierto, los servicios esenciales no se deben tocar. Pero hay que gastar menos. Sea como sea.