La corrección de los mercados que no fue… por ahora.

La corrección de los mercados que no fue… por ahora.

La corrección que llegará… tarde o temprano

WhatsApp Correccion de los mercados verano 2017Antes de verano envié un mensaje a aquellos de mis clientes susceptibles de verse afectados por una caída de las bolsas, la famosa corrección de los mercados, en especial en Estados Unidos.

Llevamos meses sin sufrir ningún susto importante en los mercados y si hay algo de lo que podemos estar seguros es que éste se producirá tarde o temprano. El objetivo del mensaje era prepararnos para mantener la calma y sacar rentabilidad adicional llegado el momento.

La corrección a la que haría referencia no se ha producido durante el verano, pero sabemos que llegará tarde o temprano. Y vamos viendo indicios que apuntan en esa dirección como por ejemplo este tuit de Juan Pablo Tusquets, de Acapital, con una gráfica que muestra la divergencia que se está produciendo en Estados Unidos entre la tasa de crecimiento del PIB y el valor de las acciones cotizadas.

El gráfico muestra, además, como divergencias similares se han producido, históricamente, justo antes de que los mercados corrijan de manera importante.

Y las preguntas que, al menos a mi, me surgen inmediatamente cuando veo algo así son ¿Se trata de un tema preocupante? Y si es preocupante, ¿Para quién lo es? Y en todo caso, ¿Cómo podemos protegernos –o mejor aún sacar partido– llegado el caso?

¿Se trata de un tema preocupante?

Pues si, para que nos vamos a engañar. Cuando hay correcciones en los mercados, hay gente que pierde dinero. Y eso nunca es agradable.

Lo que ocurrirá, tarde o temprano, es que el valor de las acciones bajará y quien no esté preparado, puede llegar a pasarlo bastante mal. Y este es el quid de la cuestión, que podemos hacer que este problema se convierta en una oportunidad.

En chino, la palabra crisis se escribe «Wei Ji». Wei significa peligro y Ji significa oportunidad. Así que una crisis no deja de ser una oportunidad que se abre en medio del peligro. Es la versión asiatica del castizo «a río revuelto, ganancia de pescadores».

¿Quién se ha de preocupar?

Principalmente se han de preocupar tres grupos de personas. Los asustadizos, los que necesiten su dinero y los que no estén bien diversificados.

Los que no estén bien diviersificados

Empezamos por este grupo porque son los que se tiene que preocupar aunque no haya crisis. Aunque las bolsas no bajen. Aunque todo vaya sobre ruedas. Porque si tu cartera está compuesta por 2, 3, 5 ó 10 valores, tienes un problema. Y tienes un problema independientemente de la situación de los mercados. Porque una compañía, cualquier compañía puede quebrar en cualquier momento y tú quedarte sin el 50%, el 33%, el 20% ó el 10% de tu patrimonio. Asusta, ¿verdad?

Está claro que en periodos de crisis sucumben más compañías que en momentos de prosperidad, pero eso no quiere decir que no nos pueda tocar «el pleno al quince«. Y ojo con la deuda pública. Tener todo nuestro patrimonio en deuda de un país, o asegurada por un país, puede ser tan mala idea como tenerla asegurada por una compañía.

Los que necesitan su dinero

El vehículo de inversión que utilicemos se debería adecuar al momento en que preveemos que podemos necesitar el dinero y, desde luego, si pensamos que podemos necesitarlo en cualquier momento, pues ese no es dinero para invertir en mercados sino para tener en cuentas corrientes, depósitos o fondos monetarios.

Porque resulta que si los mercados bajan, nosotros no perdemos dinero a menos que tengamos que desinvertir. Es como quien tenía su piso durante la última crisis inmobiliaria y no necesitaba venderlo. Estaba relativamente tranquilo porque el piso lo seguía teniendo. Ahora que vuelven a subir los precios, pues muchos vuelven a estar en ganancias.

El problema viene si llega la crisis, las bajadas de precios y nosotros necesitamos el dinero. En ese caso si que podemos perder, porque podemos vernos obligados a vender a un precio inferior al de compra.

Los asustadizos

En realidad no tengo tan claro que haya personas asustadizas con su dinero. Más bien creo que existen personas que confían en su inversión y personas que no lo acaban de tener claro. Si pregunto a mis clientes, todos ellos son prudentes. Ninguno quiere perder dinero.

La verdadera cuestión cuando hay una bajada de mercados es que confíen en que los mercados volverán a subir y con ellos se recuperará su inversión, o no confíen en ello.

Si confían en como está estrucutrada su inversión, pasarán por la crisis sin vender y por ello, sin realizar las pérdidas como veíamos en el apartado anterior. Si no acaban de confiar en la inversión que hemos realizado, tendrán miedo a las primeras de cambio y será cuando pierdan.

Pero ojo que si no estamos bien diverisficados, como hemos visto antes, quizás tengan razón en tener miedo y lo que habrían de hacer es salir antes de que sea demasiado tarde y llegue esa corrección de los mercados.

¿Cómo protegernos o sacar partido?

Lo primero es asegurar que estamos bien diversidicados –permitidme que sea insistente en este tema, pero es importante–, que adecuemos la inversión al horizonte temporal y que tengamos cosas en las que confiemos para no asustarnos llegado el momento. En este último caso es importante que despejemos todas las dudas que podamos tener antes de realizar la inversión.

Una vez tengamos estos pre-requisitos cubiertos, hemos de ser conscientes que salir de los mercados de manera preventiva no suele ser una buena opción. No sabemos cuando se producirá la bajada y podríamos perdernos las subidas que se produzcan hasta ese momento.

Lo que si podemos hacer para prepararnos es apartar una parte de nuestro dinero y dejarla preparada para aprovehar las oportunidades que se puedan producir en un momento de crisis. Si cuando llegue el momento tenemos esa herramienta preparara, podemos salir de la crisis mucho más reforzados, al haber convertido el peligro en una auténtica oportunidad.

El mejor plan de pensiones está en tu cabeza

El mejor plan de pensiones está en tu cabeza

El mejor plan de pensiones

Una pregunta que casi todos nos hemos hecho alguna vez es ¿Cuál es el mejor plan de pensiones que existe? Y a esta pregunta siguen otras similares. ¿Cómo podemos elegirlo? ¿Qué características tiene que tener para ser el mejor?

Vaya por delante que el mejor plan de pensiones del mundo es aquel que nos acerque de manera más decidida a nuestro objetivo, por lo que depende de manera íntima de cual sea éste. Y lo habitual es que cuando contratamos un plan de pensiones, nuestro objetivo sea complementar, de la manera más amplia posible, nuestra pensión de jubilación. Y digo lo habitual porque puede no ser el caso. Pensemos que los planes de pensiones son unos productos con unas características envidiables si queremos dejarlos en herencia. Y yo mismo tengo algunos clientes que persiguen eso, dejarlo en herencia, a la hora de realizar sus aportaciones a su plan de pensiones.

En este artículo nos vamos a centrar en la búsqueda del mejor plan de pensiones cuando nuestros objetivo sea complementar la pensión de seguridad social. Y no existe un plan de pensiones que sea el mejor, así en abstracto, sino que lo que existe es el mejor plan de pensiones –yo prefiero denominarlo el plan de pensiones más adecuado– para cada persona.

En realidad, lo primero que pensamos es que el mejor plan de pensiones será el que más rentabilidad nos de, pues será con el que conseguiremos un mayor complemento para nuestra pensión en relación al esfuerzo que hagamos. Lo que pasa es que es imposible conocer de antemano la rentabilidad que obtendremos. Al menos la real. Veamos por qué.

El mejor plan de pensiones es el que nos da una alta rentabilidad real

Más de uno habrá pensado que no es tan complicado saber la rentabilidad de su plan del pensiones. Al fin y al cabo, en su banco le ofrecen unos planes fantásticos con rentabilidad garantizada. Basta con contratar uno de ellos para saber cual será la rentabilidad de nuestro plan de pensiones. ¿No?

Pues en realidad no, porque lo que de verdad nos importa no es el dinero que tengamos cuando rescatemos nuestro plan (la rentabilidad nominal), sino las cosas que podremos comprar con ese dinero (la rentabilidad real). Es sencillo. Si la rentabilidad de nuestro plan está por debajo de la inflación, acabaremos perdiendo dinero o mejor dicho, acabaremos perdiendo poder adquisitivo. Es decir, acabaremos pudiendo comprar menos cosas de las que hubieramos podido comprar si nos lo hubiéramos gastado en lugar de guardarlo. Mal negocio, ahorrar para acabar pudiendo comprar menos. ¿No crees?

No sabemos cual será la inflación de los próximos años, aunque tenemos alguna pista. El objetivo del Banco Central Europeo (BCE) es que cada año tengamos una inflación algo inferior al 2%. Una inflación de un 2% quiere decir que dentro de 20 años necesitamos tener 1.500€ para comprar lo mismo que hoy compramos con 1.000€. Y también quiere decir que si se cumplen las previsiones del BCE, cualquier plan de pensiones que nos ofrezca una rentabilidad inferior al 2% anual no es que no sea el mejor plan de pensiones, es que en la mayoría de los casos ni siquiera es bueno. Más adelante en este artículo veremos cuando puede ser conveniente tener un plan de pensiones de estas características.

Los mejores planes de pensiones para conseguir rentabilidad real son los planes de pensiones de renta variable, pues son los que se mueven –o se deberían mover si están bien construídos– con el conjunto de la economía. cuando la economía va bien y hay inflación, el valor de las empresas también sube.

Si por el contrario tenemos un Plan de pensiones de Renta Fija y sube la inflación, es muy probable que el BCE responda subiendo tipos de interés, lo que hace que el valor de nuestro plan baje. Esto no debería preocuparnos demasiado si está bien construído porque, aunque baje momentaneamente, a vencimiento debería darnos lo que nos prometió. Lo que si debe preocuparnos, en cambio, es que si la inflación ha subido, es posible que lo que nos prometió no sea suficiente para ganar poder adquisitivo.

¿Quiere esto decir que es mejor un plan de Renta Variable que uno de Renta Fija? No, porque hemos hablado de rentabilidad, pero no hemos hablado aún de riesgo. Veámoslo en el siguiente apartado.

El mejor plan de pensiones es el que minimiza el riesgo

En el apartado anterior hemos visto el riesgo de no superar la inflación y nos parecía que eran mejores los planes de pensiones de renta variable. Porque está muy bien esto de conseguir una alta rentabilidad real, pero claro, hemos de tener en cuenta el riesgo que estamos corriendo. Y aquí hemos de analizar un aspecto importante. El riesgo de perder nuestro dinero. Porque de nada nos sirve que nos prometan una maravillosa rentabilidad si podemos perder todo lo que hemos invertido.

Todo el mundo sabe que las acciones de las empresas fluctúan, lo que puede hacer que cuando necesitemos recuperar el dinero de nuestro plan de pensiones, éste haya bajado mucjo y nos econtremos con que tenemos enormes pérdidas.

Por otro lado, las empresas pueden entrar en crisis y sufrir pérdidas mucho mayores incluso que las anteriores,

El mejor plan de pensiones es el que tiene suficiente dinero en su interior

El objetivo, como hemos dicho, es complementar la pensión de la Seguridad Social. Pero, ¿En cuanto? El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores determinan aquí que para mantener nuestro nivel de vida necesitaremos, el día que nos jubilemos, unos ingresos que supongan entre un 70 y un 90% de nuestro último sueldo.

Eso quiere decir que si, por ejemplo, nuestro último sueldo antes de jubilarnos fue de 2.000€, necesitaremos entre 1.400€ y 1.800€ al mes para no perder nuestro nuvel de vida. Si estimamos que la Seguridad Social nos va a dar 1.200€ –esta cifra es solo para seguir con el ejemplo de cálculo– necesitaremos unos 400€ cada mes hasta que nos muramos.

Este cálculo merece capítulo aparte y prometo volver a tratarlo más adelante. Por ahora, lo importante es que comprendamos lo triste que es cuando me encuentro a alguien que me dice que ya está trabajando la jubilación porque ahorra un dinero al año en un plan de pensiones. Un dinero que esa persona no sabe cuando le va a suponer cuando se jubile, pero que tú ya ves que es claramente insuficiente para sus necesidades.

Y digo que es triste porque quien no ahorra, lo sabe y al menos no se llevará sorpresas llegado el momento. Cuando se jubile y tenga que vivir exclusivamente de su pensión podrá vivir mejor o peor, pero al menos habrá sido su elección. Pero es mucho peor para quien pensando que esta haciendo las cosas bien, cuando llega el momento se da cuenta que no le da ni para pipas.

El mejor plan de pensiones es el que contratamos antes

Es importante buscar y contratar un buen plan de pensiones, pero puede ser mucho más importante y mucho mejor contratarlo antes, aunque no sea tan bueno. Porque mientras retrasamos la decisión, por esperar a encontrar el mejor, nos estamos perdiendo un tiempo valioso en que podemos aprovechar la capitalización compuesta.

Si miramos la siguiente tabla, vemos que para tener un capital final de 39.679€, tendríamos que ahorrar 100€ al mes durante 20 años al 5% de interés.

Pero si en lugar de 20 años, ahorramos durante 30 años, entonces es suficiente un 1% de rentabilidad para que acabemos con más dinero. Es decir, que conseguir una buena rentabilidad es importante, pero empezar cuanto antes mejor, es mucho más importante aún.

Por cierto, que de ahorrar durante 20 años a hacerlo durante 30 años, más que doblamos el resultado de nuestra inversión. Puedes ver aquí un ejemplo de lo que pasa trabajando la jubilación desde bien joven.

El mejor plan de pensiones puede no ser un plan de pensiones

Por último, el mejor plan de pensiones, puede no ser un plan de pensiones porque quizás sea otro producto el que nos convenga más. Lo que ocurre es que cuando llega final de año, las desgravaciones de los planes de pensiones son muy golosas y hacen que se trate de un producto mjy fácil de vender. A veces, insisito, más por la desgravación fiscal que por la verdadera necesidad del producto.

Pero no es el único producto para la jubilación. En realidad solucionar la jubilación, más que en contratar un producto, consiste en llegar a esa edad en la que no podemos valeros por nostros mismos, con el dinero suficiente como para complementar la pensión de jubilación hasta llegar a un nivel de ingresos que nos permita llevar una vida digna.

Pero podemos llegar a acumular ese capital no solo en planes de pensiones, sino también en planes de jubilación, PIAS, fondos de inversión, acciones, depósitos, seguros, cuentas corrientes, pisos, metales preciosos, etc. Lo importante más que el procto es que lleguemos a ese momento con el importe necesario. Y el procuto que usemos para ello, dependerá de las circustancias de cada uno.

¿Peligra el fondo de reserva de las pensiones? – Siembra 405

¿Peligra el fondo de reserva de las pensiones? – Siembra 405

Artículo original con el título ‘¿Peligra el fondo de reserva de las pensiones?’, publicado en el número 405 de la revista ‘Siembra‘ en la sección ‘El rincón de los dineros’.

Ver al artículo original

La bomba me la envió al móvil, en forma de mensaje, un papá del colegio de mis hijos. Es un mensaje que corre por la red y que, casi seguro, acabará llegando tarde o temprano a todo aquel que usa WhatsApp.

El mensaje nos viene a decir que el Gobierno está usando el dinero del fondo de reserva de las pensiones para comprar deuda soberana. Cometiendo con ello un desfalco al saquear los fondos (más…)

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