Feb 6, 2015 | 2015, Número 16, Todos Los Números
Interesante artículo con un punto de vista muy distinto al que estamos acostumbrados. 
No se puede decir que esté del todo de acuerdo con la exposición del autor, pero si con una buena parte. Y además da que pensar con alguna de sus afirmaciones. (más…)
Ene 28, 2015 | 2015, Número 15, Todos Los Números
Parecía que no iba a llegar nunca, pero el 25 de enero llegó y Syriza ganó las elecciones. Es cierto que para acceder al poder tuvo que pactar con la extrema derecha del país, pero ha podido formar gobierno.
La pregunta es que pasará a partir de ahora. ¿Pagará la deuda? ¿No la pagará? ¿Saldrá del Euro?
No tenemos la respuesta a estas preguntas pero si que podemos, como mínimo, intentar ver como nos puede afectar. Porque lo que está claro es que lo que nos afectaría serían los incumplimientos con la deuda.
Porque claro, ¿Qué pasa si Grecia impaga la deuda?
Pues lo primero es que deja de pagar el dinero que le han prestado los alemanes, pero también el que le hemos prestado nosotros. Así que como mínimo nos afecta.
Pero si además de no devolvernos el dinero, eso pone en peligro a las instituciones financieras del país, pues estaríamos en una situación parecida a la de 2012, cuando hubo que salir al rescate para evitar el efecto contagio.
Así que el primer punto importante es que la exposición de la banca europea a la deuda griega es hoy un 40% de lo que era hace tres años.
Así que si bien existe el problema, éste es menos de la mitad de lo que era cuando casi nos hundimos todos.
El segundo es el tamaño de la economía griega dentro de Europa. Y claro, si cogemos por ejemplo el Eurostoxx 600 –un índice como en España el Ibex 35, pero con 600 empresas europeas– tiene tan solo 6 empresas griegas que suponen un 0,18% del valor del índice.
Así que al menos parece que el problema para el resto de Europa es importante, pero no dramático. Es decir, casi se puede decir que lo peor que le puede pasar a Europa es perder el importe que ya tiene prestado a Grecia.
Pero yo me pregunto –y ya que estamos en una negociación hay que pensar en los intereses de la otra parte. ¿Le conviene a Grecia dejar de pagar la deuda?
Pues dejar de pagar sin consecuencias claro que es conveniente. Pero si la consecuencia es salir del euro, la cosa se complica bastante.
Porque claro, si Grecia sale del Euro, cuando quiera comprar algo fuera del país, necesitará euros o dólares. ¿Y de donde sacará las divisas necesarias para comprar petróleo o materias primas?
Y si se pone e imprimir Dracmas de nuevo para pagar a los funcionarios, la nueva renta básica, etc, se enfrenta a una época de escasez e hiperinflación galopante pues su masa monetaria se habrá inflado.
Grecia podría salir del euro y sobreviviría. Pero primero no sería tan grave para Europa y segundo, los griegos tienen que ser conscientes que ahí fuera hace mucho frío y saliendo del euro lo iban a pasar peor.
Pero Syriza sabrá lo que se hace. O no.
Dic 20, 2014 | 2014, Número 14, Todos Los Números
Hay que ver la que se ha montado en Grecia con el avance de Syriza. Escuchando las noticias por la televisión parecían dar a entender que Alemania le enseñaba a Grecia la puerta de salida en caso de que el partido de Alexis Tsipras ganase las elecciones.
Aquí mismo se han levantado voces con la misma insinuación, que si llega Syriza al poder, Grecia saldría del Euro.
Y claro, visto así, pues es muy preocupante. ¿Como se va a injerir Alemania en el voto de los Griegos? ¿Acaso no debería imperar libertad en el voto de cada ciudadano europeo por la opción que le parezca más convincente?
Luego lees las noticias con un poco más de detenimiento, miras varias fuentes, y ves que la cosa no es como la pintan.
Lo que han dicho los alemanes es que Grecia tiene que mantener los compromisos adquiridos independientemente de quien gane las elecciones.
En otras palabras. Que si el resto de europeos le hemos prestado un dinero a Grecia a cambio de que haga unas reformas necesarias para salir de la crisis y poder devolver lo que le hemos prestado, ahora no vale decir que no devuelven el préstamo porque es otro quien manda.
Eso sería como si una empresa cambiara de gerente y como cambia el que manda, pues ya no paga a los proveedores. Y claro, eso no puede ser.
Lo que si ha pasado es que el Fondo Monetario Internacional ha dicho que paraliza las entregas de dinero hasta que se sepa quien manda en Grecia después de las elecciones y cuales son sus intenciones.
Así que el problema no es quien gane las elecciones, sino que quien las gane lo haga con la intención de no devolver los préstamos. Porque claro, prestarle dinero a alguien que ya te dice que no te lo va a devolver es de ser bastante necio.
Y no olvidemos que ese dinero del rescate a Grecia es alemán en parte, pero otra parte es nuestra.
La gestora JP Morgan contempla la posibilidad de que Grecia salga del Euro. O mejor dicho, ‘considera imprudente negar la posibilidad de que Grecia salga de Euro’.

Fuente: www.libremercado.com
Pero una cosa es negar esa posibilidad y otra bien distinta es no darse cuenta las dificultades que para Grecia tiene la salida del Euro.
Primero por la complicado que le sería acceder a mercados exteriores. ¿Quién confiaría en el país para venderle cosas tan básicas como petróleo a menos que pagara al contado? ¿Y quien aceptaría como pago la nueva moneda del país sabiendo el riesgo de deflación asociado?
En mi opinión, las desventajas que una salida del Euro tiene para Grecia son muchísimo mayores que los beneficios que pueda sacar. Quizás Syriza ha ido suavizando su mensaje en los últimos tiempos porque saben que hay cosas que puede decir la oposición, pero no el partido del gobierno.
Nov 14, 2014 | 2014, Numero 12 + 1, Todos Los Números
En números anteriores de este boletín hemos hablado de la importancia de la inflación y de sus efectos sobre nuestro dinero.
Pero para comprender la importancia de este titular necesitamos hacer un repaso por dos hitos de la historia económica del siglo XX.
La gran depresión de 1.929
Fue a raíz de la misma, que los gobiernos vieron que podían reducir la duración de las crisis aumentando el gasto público. La idea es que en un momento de crisis, con paro, deflación, etc, si aumentamos el gasto público, las empresas producirán más para satisfacer ese gasto. Y para producir necesitarán más trabajadores, como estos ganan dinero gastarán más y al final entraremos en un círculo virtuoso que hará que la crisis finalice antes. Es lo que se conoce como políticas Keynesianas y son las políticas por las que suelen apostar los partidos de izquierda.
La crisis del Petróleo de 1.973
Con la teoría de Keynes se consiguió mantener las crisis a raya hasta 1.973.
En aquel momento, las economías comenzaron a entrar en recesión, pero al revés que en ocasiones anteriores, seguía habiendo inflación. Es decir, a pesar de la crisis, los precios seguían subiendo.
La razón es que la crisis no se debía a que la gente hubiera pasado a consumir menos, como las anteriores, sino a que, de repente, los productos eran más caros de producir. Y como eran más caros de producir, subían los precios para que siguiera siendo rentables hacerlos y la gente podía comprar menos cosas, etc.
Y de repente nos encontramos con una crisis distinta a todas las que habíamos visto hasta entonces. En esta situación, aplicar políticas keynesianas solo habrían empeorado el efecto de la inflación.
Y la razón para que todo fuera más caro de producir era la subida del precio del petróleo que acordó la OPEP, en parte en respuesta a la actuación de occidente en la guerra de Yom Kipur.
Los que tenemos una edad recordamos – yo al menos recuerdo en mi niñez– que las reuniones de la OPEP abrían los telediarios y tenían en vilo a EE.UU y a Europa.
Situación Actual
Y toda esta revisión para entender que una bajada importante del precio del petróleo puede tener efectos inversos a los que tuvo la subida de 1.973. Y para reflexionar que una buena parte de la bajada de precios actual se debe a la reducción del precio de la energía.

Y que la deflación que tanto nos asustaba en marzo no es la misma que ésta, porque una cosa es una deflación debida a que la economía pierde fuelle y baja la actividad y otra es una inflación que se debe a que ahora producir lo mismo es más barato.
El tiempo nos dirá cual ha sido el efecto final sobre la economía, pero en mi opinión ésta –la debida a una reducción del coste energético– es hasta bienvenida y puede hasta ser un balón de oxígeno para la economía europea. Otra cosa distinta es que veremos lo que dura la alegría.
Oct 5, 2014 | 2014, Número 11, Todos Los Números
Yo entiendo que hablar de presupuestos no sea la cosa más emocionante del mundo, como pasa aqui. La simple evocación de la palabra, provoca en muchos de nosotros una terrible somnolencia.
Pero no por ser aburridos dejan de ser muy importantes para la vida de cada uno de nosotros por la influencia que los presupuestos del Estado tienen en la economía y para ayudarnos a entender como están las cosas.
Pensemos que más de un populista apela a la capacidad del gobierno para ampliar el presupuesto y de esta manera sacarnos de la crisis.
Piensan que es suficiente con incrementar el gasto público para que crezca el PIB. Y es cierto. A corto plazo. Pero ese corto plazo ya nos lo hemos comido.
Y nos lo hemos comido porque ese gastoque ellos harían solo lo podemos pagar con más ingresos (impuestos) o dejándolo a deber (deuda).
Por un lado no parece que haya mucho margen para aumentar los impuestos. Más que nada porque si una persona gana 1000 €, va a poder comprar cosas por valor de 628€. El tipo mínimo del IRPF es un 24’75%. Y a la que compre algo que valga 620 + IVA ya se habrá gastado los 750€ que le quedaban. ¡Y eso en el mejor de los casos, tributando a tipo mínimo en el IRPF! A eso hay que añadir IBIs, impuestos de circulación, cotizaciones a la Seguridad Social. Vamos, que mejor no aumentar mucho los impuestos.
Y por el lado de la deuda. Pues ya hemos comentado en números anteriores de Noticias y Mercados que a estas alturas debemos aproximadamente un año de PIB. Si repartimos la deuda, que en realidad es nuestra, tocamos a más de un año de sueldo. Y con el coste que eso supone.
Porque menos mal que ha bajado la prima de riesgo porque solo los intereses de la deuda nos cuestan más (un 50% más) que los sueldos de los funcionarios.
Así que si algún iluminado habla de ampliar el gasto, y dar mas servicios, pensemos primero en cómo lo vamos a pagar. Porque pagar se tendrán que pagar.
El último aspecto que nos afecta es el relativo a las pensiones que suponen ya más de un tercio del gasto del estado. Si, ha leído Ud. bien. De cada tres euros que se gasta el estado en sueldos, sanidad, educación, etc, uno va a parar a las pensiones.
Y eso que el incremento de este año va a ser de un 0,25% como ya habíamos vaticinado en estas mismas líneas hace meses. Pero si, si. Pagamos en pensiones seis veces más de los que nos cuestan los sueldos de los funcionarios. ¡Seis veces más!
Así que si alguien tiene la esperanza de que las pensiones van a subir al menos tanto como el IPC, pues que la vaya perdiendo.
Y es más. Si algún partido político le hace esta promesa en tiempo de elecciones tenga por seguro que miente descaradamente o bien en sus planes entra hundir el país en la más absoluta de las miserias.